amor

No puedes ser feliz sin amarte a ti mismo. Te lo digo así de claro y contundente porque esa es la realidad. Si tú no te quieres, no te tratas bien, no te respetas a ti mismo ¿cómo vas a pretender que lo hagan los demás? Y aún más ¿cómo vas a aceptar el amor que los demás te den, si tú mismo no te amas? Por eso te digo y te aseguro que amarte a ti mismo es el camino a la felicidad. Porqué lo es.

¿Cómo definiríamos amarte a ti mismo? Te voy a dar una definición propia: amarte a ti mismo es aceptar de verdad quién eres con tus luces y tus sombras. No se trata sólo de amarte cuando eres fantástico y luminoso sino sobre todo hacerlo también cuando te equivocas y fallas. Porque no es cuestión de ser perfecto o de ser la mejor versión de ti mismo, sino de ser quien realmente eres. Quién eres de verdad conectado con tu visión y con tu misión. Es también estar dispuesto a desarrollar todo tu potencial, a no conformarte con ser menos de lo que vales. Y date cuenta de que hablo de ser, no de hacer. La influencia de lo que haces en  la autoestima  es pequeña. Influye en la medida que ese hacer desarrolle tus cualidades internas y tus potencialidades.

Pasos para amarte a ti mismo

1.Conócete. Siempre insisto en este punto, pero es que una persona que no se conoce a sí misma no puede amarse plenamente porque no sabe realmente quién es. Hay que hacer un trabajo honesto de introspección. Has de saber cuál es tu guión de vida, es decir, cuál es el plan que otros prepararon para ti y que tú quizás aún sigues de manera inconsciente. Y conocer tus luces y tus sombras. ¿Cuál es el mejor modo de conocerte? Las mejores maneras para conocerte son la terapia y el coaching porque, como te he comentado en otras ocasiones, obtienes una mirada objetiva del profesional que te ayuda a ver esos aspectos que a ti te pasarían inadvertidos.

2.Reconoce tus puntos fuertes. Reconoce tus cualidades y foméntalas. Puedes hacerte una lista de aspectos positivos de ti mismo (por lo menos 10) y repasarla una vez al día. O usarla en los momentos en que te sientes poco válido por el motivo que sea.

3.Acepta tus puntos débiles. Si has hecho un buen trabajo con tu autoconocimiento, sabrás también cuáles son tus puntos más débiles. Lo primero es que sepas que todo el mundo los tiene. No hay nadie perfecto. Y muchas veces las cualidades de unos son las debilidades de otros. Conócelos, respétalos y mejora lo que quieras y pueda ser mejorado. El resto acéptalo y úsalo a tu favor. Porqué además muchas veces lo que hace a alguien especial son sus puntos débiles, aunque te suene paradójico.

4. Sana las heridas emocionales. Es muy difícil que te ames si sientes dolor emocional. Seguro que en algún momento de tu vida algunas personas te han tratado mal. Eso nos pasa a todos. La diferencia entre las personas es que algunas personas consiguen sanar esas heridas y otras siguen sufriendo por ello. Si aún tienes sufrimiento te conviene sanar esa parte. Lo puedes hacer con terapia si las heridas son profundas o las arrastras desde hace mucho tiempo. Si son más ligeras puedes tratarlas con Mindfulness de la autocompasión. Lo que no puedes es dejarlas abiertas porque seguirán supurando.

5.Cambia el diálogo interno. Lo primero que debes dejar de hacer es hablarte de un modo negativo. Es posible que tengas interiorizada la voz o las voces de personas que no te trataron bien en u vida, incluso que te menospreciaron de algún modo. Y cada vez que te hablas mal, que te automenosprecias o te insultas, estás queriéndote un poco menos y estás perpetuando esa voz negativa. Has de aprender a cortar ese diálogo interno negativo contigo mismo porque no te sirve para nada. Sólo para sufrir, sentirte mal y reforzarlo. Así que cada vez que detectes esa voz crítica, párate, tómate un momento y suelta esa autocrítica. Si te ves capaz, sustituye esa crítica por un mensaje positivo.

6.Trátate con amabilidad. La premisa de la que has de partir es tratarte con amabilidad en todas las ocasiones. No es necesario que te critiques a ti mismo cuando te equivocas o haces algo mal. Puedes reconocer el error obviamente, e incluso enmendarlo si es posible, pero sin crítica destructiva. Quiérete más cuando más lo necesitas.

7.No compartas tu tiempo con personas que no te valoran. Busca gente que disfrute contigo, sean personas de tu familia o amigos. Y si alguien, por mucho que tú quieras, no quiere estar contigo, no te quedes ahí. Estar con gente que ni disfruta ni valora tú presencia, es como no quererte a ti mismo. Aprende a sentir que te mereces algo más, que la “tolerancia” de otras personas.

8.Hazte regalos. Pueden tener valor económico o simplemente ser tiempo de calidad. Momentos en que te cuides, hagas cosas que te gusten y te hagan disfrutar. Mímate como lo harías con una persona muy querida.

9. Huye del perfeccionismo. No has nacido para ser perfecto, has nacido para ser real. Las personas perfectas no son reales y además los que lo pretenden suelen ser bastante quisquillosos y a menudo arrogantes. Esa ansía de alcanzar un ideal puede llevarte a un esfuerzo continuo por alcanzar lo inalcanzable.Y a una crítica constante por no llegar a ese listón tal alto que te has marcado. Ya sabes lo que dicen que lo mejor es enemigo de lo bueno.

10. No te compares. Es casi inevitable el hecho de compararnos con los demás, pero ya sabes que las comparaciones son odiosas. Puedes mirar a otros como fuente de inspiración, incluso con admiración. Pero no uses eso para sentirte inferior, ni para devaluarte a ti mismo. Siempre habrá alguien mejor que tú en algo. Y si hoy no lo hay, lo habrá mañana. Pero también otros peores. La comparación es un juego de ganancia cero. No lo practiques.

Beneficios de amarte a ti mismo

Todos. Los beneficios de amarte a ti mismo son todos los que te puedas imaginar. No estoy hablando de un amor ciego y narcisista, sino de una aceptación auténtica y verdadera. Es entonces cuando obtendrás el beneficio de esa sensación tan maravillosa que surge cuando te sientes bien dentro de tu propia piel. El de tratarte con cariño en todas las circunstancias y no fustigarte sin motivo. El de empezar a dejar de sufrir por cosas que realmente no tienen importancia y que tal vez ni siquiera son reales.  Y cuando conectas de verdad con ese amor incondicional hacia ti mismo sucede algo maravilloso: puedes conectar de ese modo con los demás. Y la magia sucede.

¿Cuánto te amas a ti mismo?

Libros recomendados:

 

Mertxe Pasamontes