No es la primera vez que comento los problemas que nos causa el estrés. El estrés junto con la depresión, son dos de los males de la sociedad occidental que no paran de aumentar y que se calcula que en unos años serán la principal causa de enfermedad mental en la población. Por eso creo que es algo a lo que debemos estar atentos y tratar de evitar y prevenir. Porque aunque abunden las propuestas como la que yo os hago de Simplificar tu vida, sé que para muchos eso es algo que suena bien pero que sienten que no va con ellos o que todavía no es el momento.

Vamos con esas señales que te pueden indicar que estás bajo los efectos del estrés:

La irritabilidad. Si te sientes muy susceptible, que cualquier cosa te molesta, que te enfadas a la mínima, puede ser una señal de que estás bajo los efectos del estrés. Siempre y cuando sea algo que no te sucedía antes, pues de lo contrario estaríamos hablando de otro tipo de problema.

Sentirte confuso o olvidadizo. El estrés puede disminuir el tamaño del hipocampo (parte del cerebro relacionada con la memoria) y por tanto hacer que tengamos más fallos en la memoria reciente: olvidas citas, dónde dejaste las llaves, el nombre de alguien, etc.. Del mismo modo el cortisol (hormona del estrés) puede hacer que pierdas el foco, que no sepas qué hacer o cómo tomar una decisión.

La tensión muscular. Especialmente la tensión en cuello y espalda pueden ser una muestra de que estás estresado. A veces atribuimos esta tensión a estar muchas horas en el ordenador o a malas posturas, pero es frecuente que se deban al estrés.

Problemas de sueño. Hace poco te comenté los beneficios de dormir bien. Los problemas de sueño son una de las consecuencias más frecuentes de estrés. Puedes tener insomnio, somnolencia durante el día o pesadillas extrañas y recurrentes. Esas pesadillas pueden darte pistas de qué es lo que está causando tu estrés.

Tics nerviosos. Un ojo que parpadea involuntariamente puede ser una señal de que te encuentras nervioso por algo. Puedes tratar de cerrar los ojos y hacer una pequeña relajación y comprobar si así se te pasa.

Problemas dentales. Muchas persona sufren de bruxismo (apretar o rechinar fuertemente los dientes mientras se duerme) sin saberlo. Esa acción repetida desgasta el esmalte dental y agrieta los diente debilitándolos con lo que son más susceptibles de tener problemas. Suele solucionarse con una férula de descarga que elimina la consecuencia, pero no el síntoma, que es causado por el estrés o tensión nerviosa.

Erupciones cutáneas. La piel es un buen indicador de cómo nos sentimos. Los problemas emocionales pueden manifestarse en forma de erupciones, sarpullidos, picores en personas sensibles a eso. Así que si tienes problemas cutáneos, estáte atento a cómo te sientes.

Pérdida de cabello. Aunque se puede perder el pelo por muchos motivos, algunas personas lo pierden a causa del estrés. La alopecia areata, que consiste en la pérdida de cabello en zonas determinadas, es una de las enfermedades que se cree que puede ser causada por el estrés.

Problemas digestivos. Los problemas digestivos son otro de los barómetros de cuanto de angustiados estamos. Suele pasar en personas con predisposición a ello, pero son un indicador bastante claro de ansiedad o estrés. Digestiones pesadas, dolores, náuseas, ardores e incluso enfermedades más graves como el colón irritable, son algunas de sus manifestaciones.

Resfriados frecuentes. El estrés afecta al sistema inmunológico, lo que nos hace más susceptibles a gripes y resfriados. Si te ocurre con frecuencia, revisa tu estado de ánimo.

Problemas menstruales. El estrés puede también afectar el ciclo menstrual, haciéndolo más irregular o provocando mayores molestias durante la menstruación.

Como puedes comprobar el repertorio de síntomas y enfermedades que puede causar el estrés es amplio. Como es obvio la solución pasa por tomarse las cosas con más calma, con llevar una vida más acorde a nuestra naturaleza humana. Puedes probar remedios transitorios como los que comenté en 7 maneras de desestresarte en un minuto. Pero a la larga lo que necesitas es un cambio de vida que te permita conectar con lo que de verdad te gusta, vivir más tranquilo y aprender a encontrar el bienestar en las pequeñas cosas. Y si no sabes cómo hacerlo, pide ayuda. Cuanto más duran los efectos del estrés más posibilidades hay de que esos síntomas se cronifiquen y cada vez sea más difícil luchar contra ello. Es tu salud y tu vida lo que está en juego.

¿Cuántos de estos síntomas tienes? 

Mertxe Pasamontes