sietepistasexito

Creo que la mayoría sabéis que soy admiradora de Eduard Punset, tanto por su labor de divulgador de la ciencia (incluída la psicología) como por él mismo, por su personalidad y su modo de tomarse la vida. Por ello, cuando leo sus libros, intento extraer de ellos las máximas enseñanzas para la vida cotidiana, que al fin y al cabo, es dónde nos toca vivir, en el día a día. En su último libro, Excusas para no pensar, dedica un apartado a dar unas pistas sencillas para alcanzar el éxito. No voy a tratar de definir el éxito, pues creo que es algo que cada cuál debe hacer según sus propios criterios, aunque si que recomendaría revisar y poner en cuestión dichos criterios, no vaya a ser que creyendo buscar tú éxito estés buscando lo que otros entienden por éxito, estés cumpliendo sin saberlo el guión de otros. Dejaremos pues la pretensión de tener una definición precisa del éxito y entenderemos en este artículo por éxito llevar el tipo de vida que te satisface. Quiero comentar también que, os daré las pistas que da Punset, pero la interpretación y comentarios de las mismas, son míos. Por tanto, si hay algo en ellos que no os agrade o con lo que no estéis de acuerdo, son cosa mía. Para el resto, acudir a la fuente (el libro).

Sin más preámbulos, ahí van las 7 pistas:

  1. Querer tener éxito. Aunque parezca una pista del Capitán Obvio, no lo es. Si quiero que algo me salga bien, debo desearlo de verdad y poner los medios (plantear objetivos, dedicación, etc) para que eso ocurra. Marcarse objetivos no siempre es fácil, hay que saber cómo hacerlo. Y luego hay que dar los pasos necesarios...Como veis, no siempre lo que parece obvio lo es tanto.
  2. Darse tiempo. Ya hemos hablado de este tema en diversas ocasiones, de saber esperar, de darse el tiempo necesario para que las cosas sucedan. Pero nunca está de más repetirlo, porque cada día vemos casos de personas que no han conseguido sus objetivos porque abandonaron antes de hora, a veces cuando estaban sólo a un paso de la meta….Y no es sencillo coger ese tempo entre darse el tiempo que necesitamos pero a la vez no estar en una espera inútil.
  3. Compartir las ideas. Es un concepto que cada vez está más presente en nuestra sociedad y en las redes sociales y mundo 2.0. Pero nos sigue costando compartir aquello que de verdad nos importa, aquello que valoramos como lo más valioso que tenemos para aportar. La cuestión es que sólo en el acto de compartir, esas ideas crecen y pueden llegar a más personas, más lugares y al final repercutir en uno mismo de nuevo y en los demás.
  4. Enamorarte de lo que haces. Es un punto que también he tocado en otras ocasiones, sentir pasión por lo que haces, seguir el camino de tu corazón. Es el modo de que el trabajo se convierta en estado de flujo, en vida. Y es la manera de realmente transmitir algo al mundo.
  5. Persistir en el intento. Relacionado con el punto comentado antes de darse tiempo, está el de persistir en aquello que pretendemos conseguir. Existe el peligro de quedarse clavado en un propósito y no darse cuenta de que ya ha pasado el momento de insistir, pero lo más frecuente es que suceda lo contrario, que los obstáculos te hagan desistir de tu camino antes de llegar a la cima.
  6. Probar y hacer cosas nuevas. El verano pasado hice una serie de post bajo la etiqueta reflexiones veraniegas. La mayoría trataban de diferentes maneras de “abrir el mapa” a través de tener diferentes experiencias o de observar la vida de otra manera. Hacer cosas diferentes nos permite tener perspectivas nuevas y con ellas vivir experiencias novedosas que nos “recablean” el cerebro de diferente forma. Y ahí, en esas nuevas conexiones, empiezan a surgir opciones de hacer las cosas de diferente forma.
  7. Tener suerte. Aquello que la sabiduría popular llama “estar en el lugar adecuado en el momento preciso”. Si cumplimos los seis primeros puntos estamos poniendo todo lo que está en nuestra mano para que eso suceda, pero nadie nos puede garantizar de que así sea. Aunque sea una pequeña parte, algo de azar hay en nuestras vidas, no podemos olvidarlo. Lo único que podemos hacer es poner todo lo que está en nuestra mano y esperar “que los hados nos sean propicios”.

Como veis no son pistas difíciles y de hecho de la mayoría de ellas ya había hablado en otras ocasiones. Pero me gusta la idea de ponerlas juntas y de tener la opción de darse cuenta de que son cosas que está en nuestra mano hacer. No hemos de realizar grandes proezas, tan sólo fijar unos objetivos, ser congruentes con lo que queremos y tener la perseverancia para conseguirlos. Quizás por ello sea tan difícil hacerlo, porque detrás de su simplicidad se esconden grandes retos. Se esconde el reto de saber qué es lo que realmente queremos y qué estamos dispuestos a hacer para conseguirlo. El reto de conectar con eso que de verdad nos gusta, no lo que “creemos” que nos gusta, sino algo mucho más profundo que no siempre somos capaces de ver. Se trata también de tener la fuerza y el coraje de superar los obstáculos que se nos presentan. El valor para levantarse después de caer. El reto de ser flexibles, pero no de un modo cómodo, sino todo lo flexibles que sea necesario para de verdad alcanzar la meta. A veces a pesar de uno mismo. Aunque haya que derribar creencias limitadoras a nuestro paso. Aunque haya que cuestionarse todo de nuevo y empezar de cero.

Ese es el reto de las cosas sencillas (y el problema de la autoayuda!!) , que a veces tras ellas se ocultan los cambios que no estamos dispuestos a hacer, pues decimos sí con la cabeza pero no con el corazón.

¿Crees que son pistas útiles para lograr tus metas? ¿Te ves capaz de seguirlas?

Si quieres escuchar el post en formato podcast aquí lo tienes:

Mertxe Pasamontes