clavesmundoencrisis

En septiembre del 2008 asistimos a la caída de Lehman Brothers y a partir de ahí como en un castillo de naipes al que se le saca una de las cartas de la base, todo empezó a desmoronarse. Se hicieron múltiples análisis de las causas, de las consecuencias, de la duración…pero la verdad es que estamos acabando el 2011 y la cosa todavía no pinta muy bien. Depende de a que economistas leas, esta crisis- recesión puede durar desde dos años para los más optimistas hasta diez para aquellos que lo ven más negro. En cualquier caso, la economía no se ha mostrado como una ciencia demasiado exacta en sus previsiones, así que estamos ante un futuro incierto.

Hace unos pocos días Seth Godin escribió un interesante artículo en su Blog titulado The forever recession. Estaría bien leer la entrada de Godin entera, pero para resumirla un poco en ella nos explica que la era industrial que empezó con la Revolución industrial, está casi extinguida. Todavía existen y existirán fábricas, pero no necesariamente en los mismos lugares que estaban, ya que ahora las comunicaciones y los medios de transporte permiten deslocalizar la producción a lugares en donde es más barato producir. Además hay muchas tareas que tanto las computadoras como Internet permiten hacer con mucho menos personal. Pero Godin no lo ve de una manera pesimista, sino como una oportunidad que se abre para miles de personas. Cualquiera con un ordenador y una conexión a Internet puede tener su “pequeña factoría” y competir por la atención y la conexión a cambio de aportar algún valor. Eso nos lleva a una nueva manera de pensar el “trabajo” no como algo que alguien nos proporciona, sino como un valor que nosotros aportamos y por el que otros quieren pagar. Ya advierte Godin que no se trata de que te guste este nuevo escenario o no, sino de que te acostumbres pues hacia ahí vamos.

Pero más que la parte sociológica del tema o decir lo que los gobiernos deberían hacer, lo que me gustaría es aportar algunas herramientas, llamemosles personales o psicológicas, que pueden ayudar a sobrellevar este cambio, incluso a sacarle algún partido. Poner el énfasis en la parte que realmente depende de nosotros, que somos nosotros mismos. Soy consciente de que no todas servirán a todo el mundo, esa sería una pretensión irreal. Y también de que hay circunstancias externas que a menudo dificultan esos cambios. Pero como dice Godin, esto es lo que hay así que intentemos llevarlo de la mejor manera posible.

Ahi va mi lista de claves, con todas las imperfecciones que pueda tener:

1. Cuidar el contagio emocional: No es la primera vez que digo en este blog que las emociones se contagian. Hemos de darnos cuenta de que el ambiente actual en el que sólo se habla de crisis fomenta el hecho de sentirnos nosotros también en crisis. Es posible que la crisis nos esté afectando de una u otra manera, pero tal vez no es necesario que nos forcemos a que nos afecte de manera personal aquello que no va con nosotros. Y no hablo de ser insolidarios con los que lo están pasando mal, cada cuál que obre según sus principios y valores. Pero sí que es importante desarrollar estrategias internas para poder enfrentarse a ese ambiente sin vernos afectados.

2. Estar atento a nuestro enemigo interior: hemos de ser conscientes de que todo aquello que sentimos con respecto a lo que nos pasa está en nuestro estado interno. Los grandes maestros dicen que  si dominamos nuestro estado interno seremos capaces de dominar el mundo exterior. No aspiro a una meta tan elevada, pero si que es posible observar nuestro diálogo interior. Y ver cómo ese diálogo nos anima o nos hunde en cada momento. Observar qué nos contamos a nosotros mismos, cuáles son nuestras creencias limitadoras. Trabajar con todo ello puede ser una de nuestras mejores inversiones.

3. Tú eres responsable de tu suerte: hay que empezar a abandonar la idea de que las cosas que me pasan son responsabilidad de los demás. Se trata de hacernos responsables de lo que nos sucede, de nuestros estados, de nuestros éxitos y de nuestros fracasos. Ojo, que no estoy diciendo que todo lo que nos pasa sea sólo responsabilidad nuestra. Es muy posible que haya ocasiones que sean las circunstancias externas las causante, pero aún así lo que propongo es que lo tomemos como un punto de partida y veamos qué sucede. Y por favor, estoy hablando de responsabilizarse, no de culpabilizarse ni  fustigarse con un látigo. Sino de permitirte ver qué sucede cuando te sientes dueño de tu vida.

4. Ampliar el propio mapa mental: un mapa mental más flexible ofrece más recursos y posibilidades para enfrentarnos a situaciones cambiantes. Muchas veces he tratado este tema en el Blog, pero es que sólo ampliando el mapa logramos cambiar nuestra visión del mundo. Y cuando todo está cambiando y además a bastante velocidad, sólo nos queda ampliar nuestro mapa para dar cabida a más perspectivas. Y no porque nos lo “manden” los otros sino porque como se dice en PNL: el elemento más flexible es el que domina el sistema.

5. Elaborar tu propio proyecto: Como dice Godin en el post mencionado y muchos otros analistas de diferentes ámbitos, parte del trabajo del futuro será autocreado. Sería como decir, tal vez un poco a lo bruto,  que no hay que esperar a que nos den un trabajo. Hay que ser activo, buscar opciones, teniendo en cuenta el principio de que si sólo tenemos una opción, el margen de actuación es pequeña. Si tenemos dos opciones estamos ante un dilema. A partir de que somos capaces de generar tres opciones estamos aumentando las posibilidades de éxito. Dicho de otro modo, es una buena idea tener un plan B e incluso un plan C. Eso no quiere decir que no podamos focalizarnos en un proyecto personal, pero está bien cubrir otros flancos por si el proyecto se demora algo más de lo previsto. Esto puede pasar por cosas como tener un colchón financiero antes de lanzarnos al ruedo o combinar una actividad por cuenta ajena con otra por cuenta propia.

6. La marca personal. Este punto sería una continuación natural del punto anterior. ¿Eres tu propia marca? ¿hablas con tu propia voz? . Se trata de hacernos conscientes de que como dice Andrés Pérez, si eres uno más serás uno menos. Hay que ser capaz de dar un valor añadido a nuestra marca, tener un producto atractivo y útil para los demás, que cubra alguna de sus necesidades. Conseguir un atractivo para que los demás vean en ti un profesional de referencia en el área que sea. Sería esa “pequeña factoría” de la que habla Godin.

7. Resistencia y perseverancia. No seremos capaces de llegar a buen puerto ni de conseguir llevar a cabo ningún proyecto si no tenemos un mínimo de resistencia y perseverancia. Los estudios más recientes calculan que para llegar a ser maestro en cualquier área se necesitan 10.000 horas de práctica. ¿Podemos pretender llegar al éxito dedicando sólo un breve tiempo a ello?. Empezar a tener una marca personal, cambiar estructuras sociales, maneras de funcionar propias y ajenas, etc. requiere tiempo. Si quieres que salga en poco tiempo, es posible que te estrelles. Recuerda el cuento del bambú.

8. Las nuevas formas de relación social. No podemos pretender ir al paso de los tiempos si no somos capaces de abrazar con cariño las nuevas tecnologías y lo que ellas pueden ofrecernos. El mundo hacia que nos dirigimos está en red. Estar presente en esa red y hacer un buen uso puede ser una de las claves de tu triunfo (aunque no la única!!). He hablado varias veces del mundo 2.0, ya que realmente puede ser una buena plataforma para que te conozcan personas que de otra manera no sabrían de tu existencia. Sin olvidar nunca de que no sólo se trata de ser notorio, sino también relevante.

9. ¿Cuál es el nivel de vida que necesitas realmente? Estamos en un mundo consumista en el que parece que se compra satisfacción a cambio de dinero. Pero si nos lo planteamos tranquilamente cada vez que compramos algo para conseguir una satisfacción: ¿A qué precio la estamos comprando?¿compensa trabajar todo un año en algo que no te gusta para tener 15 días en agosto? O quizás es mejor la pregunta: ¿vives para trabajar?. El nivel de vida que deseas es algo que sólo puedes decidir tu. Pero recuerda que como dijo Platón: La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos

No pretendo dar una solución mágica, ni unas recetas milagrosas para la crisis. Sólo abrir un espacio de reflexión, personal, de cada uno. Tal vez algunas de estas nueve claves no se apliquen en tu caso, o incluso que prácticamente ninguna. Pero solo con que una de ellas te sirva y la empieces a aplicar, puedes notar grandes cambios. Porque el momento de cambiar es ahora. El caso es seguir aprendiendo, pues como dijo Eric Hoffer: En tiempos de cambios, los aprendices sobrevivirán, mientras que los que todo lo saben, estarán bien equipados para un mundo que ya no existe.

¿Crees que puedes aplicar alguna de estas nueve claves?

Si quieres escuchar el post en formato podcast aquí lo tienes:

Mertxe Pasamontes