Uno de los síntomas más comunes en nuestra sociedad es el que constituye el tándem angustia y ansiedad. La RAE define la angustia como un “temor opresivo sin causa precisa” y la ansiedad como un “estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo”. Angustia y ansiedad, aunque no sean equivalentes, son a veces considerados sinónimos. En lo que estaremos de acuerdo es que ambos términos implican un estado en que la persona no encuentra calma, ni sosiego. En un post de hace unos meses expliqué la ansiedad y la forma en que suele presentarse.

Es un tema que creo que es importante no olvidar ya que según cálculos de la OMS la ansiedad y la depresión serán en el 2020 la principal causa de baja laboral en los países occidentales. Sólo en España se calcula que en la actualidad hay unos seis millones de enfermos de ansiedad y depresión. Son cifras como para que nos planteemos cómo detectarlo y cómo actuar.

Vivir con angustia y ansiedad es vivir en un sufrimiento constante, es no poder encontrar paz y sosiego en la vida cotidiana. Es sufrir cada vez que se produce un cambio en el ambiente o un suceso inesperado (incluso cuando este es bueno!). Ese no poder descansar resulta agotador. Las personas que padecen ansiedad acaban agotadas, estresadas y pueden acabar deprimiéndose por un agotamiento del propio cuerpo. No disfrutan de su propia vida.

Los síntomas de la ansiedad son múltiples. A continuación te describo los principales:

– Cognitivos: preocupaciones, temor de que suceda lo peor, irritabilidad, temores diversos (a la oscuridad, a los animales, a las multitudes..). Dificultad de concentración y memoria.

– Tensión: tensión general, sobresaltos ante estímulos pequeños, temblores, sensación de inquietud.

– Insomnio y/o sueño poco reparador, despertares frecuentes.

– Dolores musculares, espasmos, rigidez muscular.

– Taquicardia, palpitaciones, dolor en el pecho, mareos y parestesias.

– Opresión en el pecho, sensación de ahogo, suspiros, sensación de falta de aire.

– Dificultades al tragar, dolor abdominal, ardores, flatulencias, nauseas.

– Micciones frecuentes, amenorrea.

– Boca seca, enrojecimiento facial, sudoración excesiva, cefaleas, etc.

– Zumbido de oídos, visión borrosa, sensación de debilidad.

Como ves los síntomas son muy diversos y algunos pueden deberse a otros motivos diferentes de la ansiedad. Para salir de dudas puedes hacer este Test de ansiedad y saber si tus síntomas son de mayor o menor gravedad y poder así  actuar en consecuencia.

Lo importante es que sepas que la angustia y la ansiedad pueden tratarse y mejoran mucho con los tratamientos. Yo te desaconsejaría el uso de fármacos (benzodiacepinas) pues acaban ocasionando más problemas de los que solucionan. O hacerlo sólo en cortos períodos y con supervisión médica. Mi propuesta, se basa en un método holístico que combina técnicas de diferentes disciplinas:

– Terapia cognitivo conductual con Mindfulness integrado.

– Psicoterapia integrativa

– Psicoeducación acerca de la ansiedad

– Técnicas de relajación y respiración

– Técnicas de PNL

Si estás interesado puedes solicitar una consulta profesional conmigo , tanto presencial como online. Lo importante es que hagas algo, que no convivas con la angustia y la ansiedad pensando que no se puede hacer nada al repecto. Todos podemos vivir más calmados, con mayor bienestar y felicidad. No te conformes con menos, te mereces vivir en paz y ser feliz.

¿Tienes síntomas de ansiedad y angustia? 

Mertxe Pasamontes