La popularización de la autoayuda y el coaching creo que ha llevado a algunas personas a creer que cualquier problema psicológico puede resolverse con un libro o una buena lista de consejos. Y es cierto que muchos problemas o dificultades de la vida diaria pueden mejorarse por esas vías, pero hay otro tipo de problemas que necesitan de ayuda profesional.

Tal vez nos sucede que en España todavía no está asumido el hecho de ir al psicólogo como algo dentro de la normalidad. Pasar por un problema psicológico es algo tan normal como puede ser tener  un problema que requiera  de ayuda medica (algo de índole media) y así como si te rompes un brazo no acudes a un libro de autoayuda para ver como ponerlo en su sitio, de la misma manera si tienes un problema psicológico lo mas lógico sería que acudieras a alguien especializado en el tema.  Y además sin ningún tipo de vergüenza o aprensión, pues es más frecuente de lo que puedes pensar. Y ¿Acaso te da vergüenza ir al médico si te rompiste un brazo?

En otros países, como en EEUU que tantas veces tomamos como referencia en temas como el espíritu emprendedor o la investigación científica, es muy habitual entre las clases medias, ir al psicólogo no solo por tener un problema, sino para contar con un punto de vista objetivo y con criterio que les ayude a llevar mejor su vida. Si, puedes decirme que eso ya lo haces con los amigos y eso ya lo expliqué en otro post si quieres leerlo.

Establecer un limite en qué temas podrías tocar con el psicólogo, cuáles con el coach y cuáles puedes mejorar con la autoayuda  resulta un poco complicado, pero podríamos hacer una especie de lista de mayor a menor gravedad con unos limites flexibles que te ayuden a orientarte. Algunos caen por su propio peso, pero los pondré a fin y efecto de que sea mas claro:

Desordenes psicóticos. No cabe duda que necesitan no sólo de ayuda psicológica sino también psiquiátrica.

Trastornos depresivos. Solo en casos muy leves podría no ser necesaria la ayuda psicológica, pero incluso en esos la recomendaría pues el paso de algo leve a algo menos leve es más ligero de lo que podemos creer. Y en algunos casos se requerirá también de medicación.

Fobias incapacitantes. Requieren de tratamiento psicológico en casi todos los casos. Un libro o unos consejos no suelen ser de  ayuda.

Ansiedad. En la mayoría de casos es mejor también acudir al psicólogo, pues como decimos en el gremio, la ansiedad es puñetera y muchas veces oculta su verdadera gravedad.

Problemas vitales, como separaciones o perdida de empleo.  De nuevo dependerá de la persona, pero si genera trastornos “psicológicos”, recomendaría de nuevo al psicólogo. Al coach solo si es alguien realmente preparado y experimentado, pues pueden concurrir problemas psicológicos como he dicho.

Cambios vitales. Si no se viven como un problema grave  y no hay trastornos psicológicos añadidos, un buen coach puede servirte. Un libro de autoayuda se te quedará corto con casi total seguridad.

Cambios  ” menores”: un cambio de hábitos, conseguir un objetivo, etc… De nuevo si no hay problemas mentales añadidos, puede ser de utilidad la ayuda de un coach. Y según  que libros de autoayuda también pueden servirte, siempre y cuando seas capaz de aplicarlos.

Obviamente, si no sabes qué es lo que puedes tener, también necesitas de un profesional que te haga un buen diagnóstico.

Dicho esto puedes pensar que la autoayuda apenas sirve para nada. No es así. Sirve para que te des cuenta, para pensar, para reflexionar, para ayudarte a ver que se puede pensar de un modo más positivo, a ser consciente de que se pueden cambiar las cosas, etc… Y para personas que ya están bien y necesitan saber cómo hacer algo determinado . Pero para todo lo demás citado, se queda corto. Y no lo digo por capricho ni con ánimo de barrer para casa, sino porque es algo que he visto montones de veces en mi experiencia cotidiana. Vernos a nosotros mismos no es fácil y el autoengaño está siempre ahí acechando dispuesto a boicotear el intento y hacernos perder tiempo y oportunidades. Y lo que ocurre en una sesión, va más allá de lo que podemos explicar en un post.

Así que date una oportunidad a ti mismo de estar mejor, de llevar la vida que quieres, de ser más feliz. Aunque para eso necesites de ayuda externa. O, ¿Te quedarías con un brazo roto por querer solucionarlo por ti mismo y sin la ayuda de nadie?

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Mertxe Pasamontes