Aunque ya lo he hablado en numerosas ocasiones cuatro años en esta situación de crisis dan para muchas reflexiones. Y más cuando todo apunta a que la salida no va a ser tan gloriosa como algunos pensaban e incluso que lo del cambio de paradigma puede que sea más real de lo que nos pudiéramos pensar. Como comenté en el post de 9 claves para vivir en un mundo en crisis la era industrial que empezó con la Revolución industrial, está casi extinguida, muchos de los trabajos ya han sido sustituidos por máquinas y en el futuro aún lo serán más. Todavía existen y existirán fábricas, pero no necesariamente en los mismos lugares que estaban, ya que mientras los precios de trasportar las materias no se disparen es mucho más barato deslocalizar la producción a lugares en donde los salarios son más bajos.  Del lado bueno, el uso de Internet y las TIC permiten trabajar a distancia y ofrecer servicios desde tu casa a cualquier parte del mundo en un click.

A principios de agosto también os hablé de la necesidad de Volver a confiar, sacar nuestra resiliencia interna, esa fuerza que nos hace continuar a pesar de las dificultades. Esa resiliencia estaría conectada con una serie de capacidades y recursos internos, que aunque ya os he hablado de ellos por separado, quiero juntarlos aquí y añadir algunos nuevos.

Superar las contrariedades. Lo primero es no confundir una adversidad (mira el siguiente punto) que es algo de una cierta gravedad, con una contrariedad, que es algo molesta e irritante, un chasco o disgusto, pero que no tiene mayor transcendencia. Te recomiendo que leas el post linkado pero si no tienes tiempo te resumiré el modo de superarlas: aceptar que sucederán, darse cuenta que eso no es algo relevante para ser feliz y focalizar la mente en lo bueno que está sucediendo.

Capacidad para superar las adversidades. En este caso ya estamos hablando de un percance más grave, tal vez te quedaste sin trabajo, o tú o un familiar tenéis una enfermedad o te acabas de separar, sólo por citar algunos ejemplos. De nuevo te remito al post para tener la información completa pero a modo de resumen te diría que lo que te puede ayudar a afrontar esas situaciones es: cultivar tus relaciones afectivas, contarle a alguien lo que te pasa y sentir, en la medida de lo posible, que tienes un cierto “control” sobre la situación o como mínimo sobre tu manera de responder a la situación.

Fortalecer el coraje. Tener coraje es también ser resiliente, es sentirse capaz de afrontar una situación por difícil que sea, es no tirar la toalla, es seguir adelante un paso más y otro más, sin darse por vencido. La mayoría solemos admirar las personas que muestran coraje, incluso a veces se les tilda de héroes. Pero el coraje es algo al alcance de todos siempre que consigas borrar de tu cabeza la idea de que la situación te ha vencido y continues, aunque sea marcándote pequeñas metas que te llevarán paso a paso a metas mayores.

Fomentar el optimismo. En línea con lo anterior, es esa capacidad de no bloquearse ante las dificultades y poner el esfuerzo en buscar soluciones y no en quejarse. Es un optimismo inteligente, nunca uno naif que cree que todo saldrá bien y se espera sentado a que suceda. Es la persona que hace que las cosas sucedan.

Fluir con la vida. De esto he hablado muchas veces, pero este corto que una lectora- oyente ha realizado y con cariño me ha dedicado, creo que resume y muestra a la perfección lo que es fluir con la vida. Te recomiendo encarecidamente que lo mires, pero te daré algunas pistas de lo que escribe Addy Chavez para que te entren ganas de hacerlo:  “Todos tenemos recursos para disfrutar de la vida. […] Yo vivo ya otro sistema, el que conocíamos se ha acabado. […] Vivo construyendo mi propio sistema sin miedo. […] Si ya te robaron el dinero, que no te roben la vida. ”

 

Estoy de acuerdo con Addy, no dejes que roben tu vida. No dejes que el miedo, el pesimismo, el no puedo se te pegue hasta que ya no seas capaz de distinguir si es tuyo o de otros. No consientas que te digan lo que has de hacer, ni cómo, ni cuándo. Inventa tu vida. Reencuéntrate. Encuentra modos, maneras o invéntalas. No esperes a que te den una hoja de ruta, crea la tuya propia. No sabemos qué saldrá de todo esto, pero sí sabemos que no van a venir a salvarnos. No se trata de que renunciemos a los derechos conseguidos durante décadas, está bien luchar por mantener lo ganado. Pero además, hay que crear nuevas formas de no depender tanto de “Ellos”, esos a los que no les importamos. Y la sociedad en Red, millones de cabezas pensantes, conectadas y actuando, pueden hacer emerger algo nuevo.

¿Aceptas el reto?

Mertxe Pasamontes