Mejorar tu autoestima es posible

Tener una buena autoestima es una de las bases de la felicidad y el bienestar. Sentir un aprecio adecuado por uno mismo y una sensación interna de valía personal proporciona sensación de bienestar y ayuda a tener también seguridad y confianza en uno mismo. Es también de gran ayuda en la relación con los demás. Una persona con una autoestima sana se relaciona de un modo más fluido y auténtico con las otras personas. Eso la da muchas más posibilidades de conseguir buenos amigos  y compañeros/as. Es también uno de los pilares que trabajo en la terapia, el hecho de desarrollar una autoestima sana.

¿Qué es la autoestima?

La wikipedia define la autoestima como:

” conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la percepción evaluativa de nosotros mismos.

La importancia de la autoestima estriba en que concierne a nuestro ser, a nuestra manera de ser y al sentido de nuestra valía personal. Por lo tanto, puede afectar a nuestra manera de estar, de actuar en el mundo y de relacionarnos con los demás. “Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima.”

A pesar de ser algo tan básico no es fácil tener una autoestima fuerte y sana. El niño viene al mundo indefenso y necesita ser querido. Casi a cualquier precio. La mayoría hemos crecido con mensajes de amor condicionales, es decir, nos decían que nos querrían cuando nos comportáramos de determinada manera. O nos lo hacían ver sin decirnoslo. Y en el peor de los casos, nos retiraban el amor cuando no éramos como nuestros padres querían: mamá no quiere a los niños malos, o mamá no te querrá si no actúas de “determinado modo”. Todos esos mensajes conformaron como ya he comentado en otras ocasiones el guión de vida y nos condicionan todavía a día de hoy, incluso cuando no te das cuenta de ello. A menos que hayamos hecho un trabajo terapéutico con ello.

La buena noticia es que es posible mejorar tu autoestima. Ahora te doy las principales claves:

  1. Para empezar has de reconocer todo este proceso de formación del guión de vida y de tu propia autoestima que te he comentado. Has de entender que las cosas que te dijeron acerca de ti mismo no tienen porqué ser verdades objetivas. Era la manera que tenían tus padres con mejor o peor criterio, de educarte.
  2. Un principio que has de tener claro es el axioma del psicólogo humanista Carl Rogers: Todo ser humano, sin excepción, por el mero hecho de serlo, es digno del respeto incondicional de los demás y de sí mismo; merece estimarse a sí mismo y que se le estime.
  3. Para eso has de empezar a desarrollar un verdadero amor incondicional hacia ti mismo. No se trata de que te quieras cuando haces “la cosas bien”. Se trata de que te quieras siempre. Especialmente cuando las cosas no te salen como esperabas, es decir, cuando estás sufriendo, pues es cuando más necesitas ser querido.
  4. Una herramienta muy potente para desarrollar esa autoestima sana es la práctica del Mindfulness de la autocompasión. Si no te leíste el post que escribí al respecto hazlo ahora. Es la piedra angular del método.
  5. Deja de compararte con los demás para decidir si debes o no quererte. Todos nos comparamos en diversos aspectos para establecer el lugar que ocupamos con respecto a los demás en diferentes temas. Va a ser difícil que no lo hagas en ocasiones. Pero trata de ser lo más objetivo posible, mira todo el espectro, lo que los demás hacen mejor pero también lo que  hacen peor que tú. Al que te parece más guapo pero también al que te parece más feo. Y no lo uses para decidir si debes o no quererte. Aunque seas el último de la clase, puedes y debes quererte igual.
  6. No busques la aprobación externa, aprende a darte tú la aprobación que necesitas. Aunque los resultados no sean los esperados si tú has hecho lo que tenías que hacer debes felicitarte aunque los demás no lo hagan.
  7. Deja de atribuir los fracasos a ti mismo y los éxitos a la suerte. Éxito y fracaso son sólo conceptos y además suelen ser multicausales. En todo éxito hay algo de suerte, oportunidad y esfuerzo propio. Y lo mismo en cualquier fracaso. No se trata de que seas autoindulgente, sólo que no te culpes por cosas que no están bajo tu control . Y que no minimices tu participación positiva cuando las cosas te salen bien.
  8. Aprende a manejar el diálogo interno. Un diálogo interno autocrítico puede hacerte la vida imposible. En mi curso Dueño de tus emociones, capitán de tu destino te enseño técnicas para cambiar el diálogo interno y para crear estados internos potenciadores y no limitadores.

La mejora y fortalecimiento de tu autoestima no es algo que se haga de un día para otro. Es un trabajo de fondo, de ir poco a poco cambiando el modo en el que te tratas a ti mismo. De aprender a reconocer tu valía. De valorarte en cada pequeño acto, como el ser único e irrepetible que eres. De darte el amor que necesitas, hasta que todos los trozos que algún día se rompieron se junten de nuevo. Y sobre todo, de amar tus luces y tus sombras. Porque sólo cuando te amas al completo te amas de veras y entonces puede nacer una autoestima sana y fuerte, que te ayuda a transitar más fácilmente por la vida. No lo dejes para mañana, empieza hoy.

¿Cómo andas de autoestima?

 

Mertxe Pasamontes