grupo3Seguramente me estoy metiendo en un pantanal, pero después de leer múltiples artículos sobre el comportamiento en redes como Twitter o Facebook, o incluso en otras con perfil más profesional como Xing o Linkedin, me he animado a dar un punto de vista, desde la humildad y como observadora del fenómeno, ya que no he realizado ningún estudio al respecto. Pero la psicología, psicología social y la sociología, algo creo que pueden hacer para ayudarnos a entender el “fenómeno social”. Porque como dijo Milton: ¿Quién puede disfrutar a solas?.

Lo primero es ser conscientes de que los comportamientos van mutando, tanto porque los usos cambian como porque se incorporan nuevos usuarios de forma masiva. Durante años he sido moderadora de un foro de fotografía Ojo Digital, al que me incorporé como usuaria en el 2004 (el foro se creo en el 2002). El grupo inicial, más reducido y formado básicamente por conocidos, generaba un tipo de comportamiento que la incorporación masiva de usuarios cambió. Muchas personas del grupo inicial abandonaron el foro por haber perdido “el espíritu fundador”. Pero el foro no sólo ha seguido funcionando sino que ha incrementado sus usuarios, visitas, relevancia en la red, etc. El cambio de tamaño hacía imposible mantener una dinámica de “entre amigos”, aunque algunas personas no pudieran o quisieran “asumirlo”.

Porque lo que hemos de tener claro es que Internet y la web social no hacen más que reproducir los comportamientos del “mundo offline”. El medio crea peculiaridades, evidentemente, pero en esencia, los comportamientos son los mismos. Y esos comportamientos estás descritos hace ya muchos años por la psicología social. Vamos a revisar algunos de ellos  brevemente (sería un curso entero hacerlo ampliamente).

Orden social. La convivencia promueve que se construya un orden social compartido entre los miembros que la forman. Por eso no es nada sorprendente que se produzcan intentos de establecer cómo debemos comportarnos en Twitter o en Facebook, o que está bien visto o no.

Influencia del grupo. El grupo tiende a buscar la  conformidad de sus miembros, el llamado efecto Crutchfield. Por eso suceden cosas curiosas como que poca gente disienta de un comentario de alguien “influyente” en público, pero que sí lo hagan en privado.

Roles. Dentro de los grupos sociales tendemos a tomar un “rol” en función del contexto en el que estamos. Los demás nos identifican con ese rol. Por eso, muchas veces se emiten juicios de valor parciales sobre una persona en la red social, cuando sólo es visible uno o dos de sus roles.

Teoría de la equidad. Ya la comenté en un post anterior, pero da lugar a esa especie de “si yo te sigo tú deberías hacerlo también” que vemos en algunas personas. También se conoce como norma de reciprocidad.

Necesidad de reconocimiento: Como seres humanos y sociales necesitamos ser reconocidos por los demás para sobrevivir. Una de las peores cosas que se le puede hacer aun niño es expulsarlo del grupo de iguales (bullying). Esta necesidad variará según cada persona, pero prácticamente nadie, si no se miente a si mismo, puede decir que no necesita ningún tipo de reconocimiento por parte de los demás. No hace falta que me extienda aquí en los comportamientos que eso puede llegar a provocar. Esta necsidad de ser reconocido va tremendamente ligada a la necesidad de pertenencia, el sentir que formas parte de algo que va más allá de ti mismo.

Y por último, pero no menos importante, como decía el genial Durán- Pich:  la gente sólo quiere que la quieran. Y aunque parezca una afirmación trivial o incluso ñoña, es una de las grandes verdades de nuestras vidas, la necesidad de ser queridos.

Aunque este post sólo constituya una aproximación al mundo 2.0, creo que es un buen punto de partida para reflexionar. Sólo hay que juntar un par de puntos y ya tenemos “el lío armado” ;). Tal vez para estudiar el comportamiento de la web 2.0  haya que empezar por conocer el comportamiento offline.

¿Te identificas con algunos de los puntos en tu comportamiento en la web social?

Mertxe Pasamontes