elconsejo

El Storytelling puede parece un término moderno, pero la verdad es que el arte de contar historias es seguramente tan antiguo como el ser humano. Es probable, que cuando nuestros primeros ancestros se reunían alrededor de una hoguera, ya hubiera alguien que explicara historias mientras los demás le escuchaban arrobados. Primero se explicaban las historias de manera oral (no olvidemos que algunos de los grandes textos antiguos fueron transmitidos de este modo!)  y luego en forma escrita, más tarde visual (teatro, cine), etc… Los medios han sido y son diversos pero lo que está claro es que el ser humano siempre ha contado historias.

Nuestro cerebro almacena la información de diferentes maneras, pero una de sus favoritas y para la que mejor preparado está, es para la memoria episódica. En la memoria episódica almacenamos los acontecimientos de nuestra vida, con mayor o menor fidelidad, pero muchas veces de manera indeleble. Es curioso observar cómo personas con Alzheimer o demencias degenerativas, aunque no puedan recordar nada de lo que viven en la actualidad, sigan recordando anécdotas de su juventud (las clásicas batallitas). Y las historias que escuchamos o vemos tienen esa cualidad de vivencia, de acontecimiento vital que hace que conecten con nuestras emociones y sean fáciles de recordar. Llegan además de manera directa a nuestro inconsciente en forma de metáforas, símbolos, etc… por lo que su impacto es mayor que una explicación racional. Pueden llegar a ser catárticas como bien sabían los clásicos (de ahí nació la Tragedia griega) y podemos todavía experimentar, aún con nuestras diferencias culturales, con el cine, o el teatro, o leyendo una novela que nos entusiasme. ¿ Cuántos no habéis sentido una punzada de tristeza al leer la última página de un libro y sentir que teníais que abandonar esos personajes que ya eran casi como de la familia?

Como dice Nancy Duarte en su libro Resonate (traducción libre):

Las historias son la más poderosa herramienta para transmitir la información, más poderosa y duradera que cualquier otra forma. Las personas aman las historias porque la vida está llena de aventuras y estamos programados para aprender lecciones de la observación de los cambios que se producen en los demás. La vida es un lío, por lo que empatizamos con los personajes que tiene retos reales y similares a los que nosotros nos tenemos que enfrentar. […] Las historias unen los corazones de las personas.

Por eso, porque contar historias y escucharlas nos conmueve, es por lo que os recomiendo el libro de El Consejo de  Eva Snijders (@evasnijders) Montecarlo (@lmastranger) y Ángel María Herrera (@angelmaria). Podéis seguir el proceso de creación del libro en su Blog (se puede comprar en edición digital en Bubok o en papel con Alienta), pero os puedo adelantar que han cumplido su intención. En lugar de escribir un manual de cómo contar una historia, han explicado esa historia y por medio del metalenguaje, de la estructura narrativa, de los personajes, del tempo, del viaje del héroe que lleva implícito…nos han ofrecido la muestra práctica de cómo hacerlo. Te sumerges en la lectura como si de una novela se tratara y casi sin darte cuenta vas aprendiendo, sin esfuerzo, cuáles son los elementos esenciales que tiene una buena historia: un personaje en problemas, un reto, un mentor, una serie de dificultades, pruebas que pasar, cambios inesperados, magia, mensajes, cosas que no son lo que parecen, cambio…. Un verdadero Viaje del Héroe.

Os dejo algún fragmento para abrir boca:

– Hay un proverbio africano que dice:“Si no sabes adónde vas, al menos debes saber de donde vienes” […]

– […] más pronto o más tarde se llega a un punto de inflexión en el que debes tomar una decisión: o sigues adelante hasta el final, o retrocedes hasta la base y nunca sabrás qué hubiera pasado No hay más opciones

– Había descubierto que las metas siempre están frente a nosotros, y que una vez alcanzadas cambian de nombre y de naturaleza, se pierden en el pasado y otras ocupan su lugar Había descubierto que, más allá del agotamiento, hay otros agotamientos; había descubierto que más allá de uno mismo se encuentra también uno mismo: al mismo tiempo igual y diferente

¿Te gustan las historias? ¿Con que tipo te identificas más?

pd. Si queréis entender el por qué de la portada, tendréis que leer el libro 😉

Mertxe Pasamontes