paz_interior_

Qué es la paz interior

Disfrutar de  paz interior es una de las aspiraciones más frecuentes entre la mayoría de las personas. Y con una de las que más me encuentro y trabajo con mis clientes. Y me parece algo totalmente natural, ya que seguramente lo podríamos calificar del estado ideal.  Cuando tienes paz interior consigues estar en un estado en que nada de lo que ocurre exteriormente te perturba. No se trata de que las cosas que te suceden no te importen, sino que no te alteran. Es relativamente fácil sentirte con paz interior y bienestar cuando las cosas te van bien y estás feliz con tu vida y tus circunstancias. Lo realmente difícil es mantener esa calma cuando las cosas son desagradables o directamente complicadas. Ahí es donde se demuestra si eres capaz de acceder a ese estado de sosiego, de paz interior o si por el contrario te vas a dejar llevar por la corriente externa de malestar y desasosiego.

De dónde surge la paz interior

Cuando la vida te lo pone difícil, extremadamente difícil es cuando se ve si eres capaz de sacar todos tus recursos y potencial para acceder a ese estado de paz interior. Algunas personas afortunadas logran hacerlo de manera natural al atravesar esas circunstancias difíciles. Son capaces de soltarlo todo y llegar a la calma interior. Pero la mayoría, hemos de pasar años trabajando en ello para que llegadas las circunstancias, podamos conectar con ese lugar en nuestro interior en que todo está en calma a pesar de la tormenta. Yo llevo un largo período de tiempo atravesando circunstancias difíciles. Y gracias a todo el trabajo previo realizado, he podido encontrar muchos momentos de paz interior a pesar de estar en el ojo del huracán.  No todo el tiempo, por supuesto. Pero la mayor parte de él y mucho más, infinitamente más, que antes de haber empezado a trabajar en ello. Para mi eso es un regalo de la vida. Porque años atrás, en circunstancias similares o incluso de menor gravedad, hubiera estado totalmente desesperada y con una alta ansiedad.

Confiar en que no vas a atravesar momentos difíciles o que si lo haces encontrarás los recursos para superarlos en ese mismo instante, me parece una temeridad. Es como si pensaras que sin hacer ningún entrenamiento, si un día tienes que correr 10 kilómetros de repente lo vas a lograr. Es obvio que algunas personas extremadamente fuertes correrían esos 10 kilómetros sin preparación previa. O lo harías una vez si la vida de tu hijo o un ser querido dependiera de ello. Pero la mayoría desfalleceríamos en el intento. Por suerte la vida no nos suele poner ante la tesitura de correr 10 kilómetros. Pero sí que nos pone ante situaciones complicadas y a veces muy complejas. Y en esos casos, muchos se hunden. O tienen que recurrir a fármacos para poderlas sobrellevar, con más pena que gloria.

Cómo encontrar la paz interior

El mejor modo es trabajar en ello. Podríamos pensar que debería ser algo natural, pero el caso es que nuestro cerebro suele ser muy hiperactivo y genera pensamientos sin descanso. Y si la situación es difícil, esos pensamientos tienden a ser negativos. Y eso impide lograr ese estado de paz interior. Por eso uno se entrena en situaciones habituales, para que llegado el momento tenga integrados los recursos necesarios para poder volver a ese estado una y otra vez. Cada vez que las circunstancias nos arrastren fuera de él.

¿Qué cosas puedes hacer para lograr la paz interior?

-La primera, aunque parezca de perogrullo, es tener la firme intención de alcanzar ese estado de paz interior. Sin esa convicción, las obligaciones del día a día, los demás, tus propios autosabotajes, las presiones externas, todo ello, te alejará de tu objetivo. Porque no vivimos en una sociedad en que se promueva ese estado, más bien al contrario. Se promueve un estado de insatisfacción constante que nos haga ser los consumidores perfectos. Las personas que viven con paz interior, casi que ya no necesitan nada más. Eso no quiere decir que carezcan de ambición, sino que sus deseos no las arrastran constantemente. Pueden conectar con lo que de verdad desean e ir a por ello desde la más absoluta calma. Cómo hacer este trabajo lo expliqué en mi curso Dueño de tus emociones, Capitán de tu destino. Saber lo que quieres y conseguirlo, desde la calma y la serenidad. Un regalo que deberías hacerte si de verdad quieres trabajar en ti mismo y en tu futuro.

Hacer terapia. Sí, puedes decir que barro para casa. Cierto. Pero es que esa ha sido mi experiencia tanto en mi misma como en mi práctica profesional. No puedes tener paz interior si no te has liberado de todo aquello que ya no necesitas. Si no has soltado iras y rencores. Si no te has puesto en paz con tu pasado, con tus limitaciones, con tus errores, con tus frustraciones. Si llevas una mochila a tu espalda, cargada de pesadas piedras, no puedes estar en paz. La terapia es el lugar ideal para solar esa mochila. Y también para empezar a conocerte. Y saber lo que de verdad deseas, lo que hace resonar a tu alma.

Cultivar el Mindfulness o meditación. Yo siempre sugiero mindfulness porque es mucho más sencillo para empezar que la meditación. Lo puedes hacer con grabaciones guiadas y eso facilita saber qué hacer con tus pensamientos mientras permaneces ahí sentado con los ojos cerrados. Con el tiempo puedes soltar esos soportes, ayudas, y hacerlo sin grabaciones si quieres. Pero tampoco pasa nada si lo haces siempre con grabaciones. Lo importante es perseverar. Al final, el efecto lo vas a conseguir igual y lo importante de nuevo repito, es que lo hagas. ¿Cuándo y cuánto? Lo ideal es que practiques todos los días unos 20 minutos. Los puedes hacer seguidos o en dos veces. Pero cada día. Hay que establecer un hábito, permitir a tu cerebro ir a ese lugar de paz un ratito cada día.

Practicar yoga. Obviamente esta recomendación no es obligatoria, pero ayuda mucho. Yo después de años de haber pasado por diferentes terapias y trabajos personales y haber practicado unos años mindfulness, el yoga me ha llegado como la guinda del pastel. Estoy practicando kundalini yoga que creo que es especialmente adecuado porque aúna en una sola disciplina, movimiento y ejercicio físico, meditación, canto de mantras y cultivo de la devoción. La devoción puede ser hacia uno mismo, hacia el propio proceso personal de autodescubrimeinto y hacia lo sagrado que hay en ti. No tienes porque creer en nada exterior. Pero eso conecta con estructuras profundas de tu cerebro que necesitan ser estimuladas y creer.

Tener un sentido de la vida. Y eso me lleva a este punto. Como expliqué en este post, tu cerebro necesita creer. Estamos así cableados. Y sin un adecuado cuidado de esa parte, nos sentimos vacíos. Podríamos discutir durante horas en qué creer pero lo que no podemos discutir es que eso ayuda en ese camino hacia la paz interior. Y está demostrado por la ciencia. Y si dudas relee el post y el libro que en él te recomiendo. Yo, que soy muy escéptica, he encontrado en el kundalini un modo de alimentar esa parte de mi cerebro, aunque haya otra más racional que dude. Tendré que convivir con ello. Pero de momento me ayuda a conectar con mucha más facilidad con los estados de paz interior. Y ante eso, no hay discusión posible.

Abrir el corazón. Un corazón cerrado no puede tener paz interior. Lo he dejado para el final porque quizás es una de las partes más difíciles. Implica abrirse a la vulnerabilidad y hablar sólo con palabras que salgan del corazón. Dejar caer barreras y defensas y mostrarte tal cuál eres ante el mundo. Cultivar la compasión y la autocompasión. Y sí, te pueden herir. Pero desde la cerrazón no alcanzarás la paz interior, porque esa paz surge de un corazón amplio y liberado.

Ya ves que el trabajo no es fácil. Pero lo importante es que puede hacerse, puedes hacerlo. Y mucho  mejor si cuentas con un guía o maestro que te advierta cuando te estás alejando del camino. Porque la recompensa, es un estado que no tiene precio. Un estado que no puede comprarse ni con dinero ni nadie puede lograr por ti. Un estado escurridizo que a veces asoma para luego ocultarse. Y que a pesar de todo, es el objetivo más importante que debes tener. Pues sin eso, todo lo demás se sustenta sobre la nada, la duda, la eterna incertidumbre.

¿Qué haces para trabajar tu paz interior?

Libros recomendados:

Hacia la paz interior de Thich Nath Hanh

Cuando todo se derrumba de Pema Chodron

Calma tu mente, domina tu ansiedad de Mertxe Pasamontes

Mertxe Pasamontes