<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd"
	xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>
<channel>
	<title>Comments on: I have a dream</title>
	<atom:link href="http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html</link>
	<description>Psicología y Coaching</description>
	<lastBuildDate>Tue, 07 Feb 2012 09:11:28 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
	<item>
		<title>By: MERCHITAS</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-65</link>
		<dc:creator>MERCHITAS</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 Mar 2008 18:38:16 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-65</guid>
		<description>La frase del día:
  &#039;En el mundo actual se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos
para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del
Alzheimer.  De aquí en algunos años tendremos viejas de tetas grandes y
viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven&#039;.


Dr. Drauzio Varella</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>La frase del día:<br />
  &#8216;En el mundo actual se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos<br />
para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del<br />
Alzheimer.  De aquí en algunos años tendremos viejas de tetas grandes y<br />
viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven&#8217;.</p>
<p>Dr. Drauzio Varella</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: MERCHITAS</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-64</link>
		<dc:creator>MERCHITAS</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Mar 2008 22:38:42 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-64</guid>
		<description>HOY NUEVE DE MARZO SE CUMPLE UN SUEÑO PARA MI
GANAR POR CUATRO AÑOS LAS ELCCIONES ,
QUIZAS CONSIGA QUE COMO MUJER AL FINAL LLEGUE
ESTE PRESIDENTE HACERME SENTIR TAN BIEN COMO SI HUBIESE NACIDO HOMBRE ,,,,,
VIVA ZAPATERO Y BRAVO POR TODOS LOS QUE PUEDAN COMPARTIR MIS IDEAS,
CADA UNO ES LIBRE DE TENER LAS CREA CONVENIENTE
         MERCHE</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>HOY NUEVE DE MARZO SE CUMPLE UN SUEÑO PARA MI<br />
GANAR POR CUATRO AÑOS LAS ELCCIONES ,<br />
QUIZAS CONSIGA QUE COMO MUJER AL FINAL LLEGUE<br />
ESTE PRESIDENTE HACERME SENTIR TAN BIEN COMO SI HUBIESE NACIDO HOMBRE ,,,,,<br />
VIVA ZAPATERO Y BRAVO POR TODOS LOS QUE PUEDAN COMPARTIR MIS IDEAS,<br />
CADA UNO ES LIBRE DE TENER LAS CREA CONVENIENTE<br />
         MERCHE</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: MERCHITAS</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-63</link>
		<dc:creator>MERCHITAS</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Mar 2008 22:35:52 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-63</guid>
		<description>Amor real - scenická balada
Ser humano: Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Proverbio árabe

La preocupación es como una mecedora;
te dá algo para hacer,
pero no te lleva a ninguna parte&quot;


 El agua es clara en el vaso y oscura en el mar.
La verdad pequeña tiene palabras claras, y la
gran verdad posee gran silencio.
Tagore

Veronica Castro - Aprendi a llorar
La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.
&quot;El neurótico es el que construye castillos en el aire, el psicótico es el que los habita y el psicólogo es el hombre que les cobra el alquiler...&quot;



Vale más hacer la cosa más insignificante del mundo que estar media hora sin hacer nada.
 Goethe</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Amor real &#8211; scenická balada<br />
Ser humano: Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.<br />
Proverbio árabe</p>
<p>La preocupación es como una mecedora;<br />
te dá algo para hacer,<br />
pero no te lleva a ninguna parte&#8221;</p>
<p> El agua es clara en el vaso y oscura en el mar.<br />
La verdad pequeña tiene palabras claras, y la<br />
gran verdad posee gran silencio.<br />
Tagore</p>
<p>Veronica Castro &#8211; Aprendi a llorar<br />
La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.<br />
&#8220;El neurótico es el que construye castillos en el aire, el psicótico es el que los habita y el psicólogo es el hombre que les cobra el alquiler&#8230;&#8221;</p>
<p>Vale más hacer la cosa más insignificante del mundo que estar media hora sin hacer nada.<br />
 Goethe</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: MERCHITAS</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-62</link>
		<dc:creator>MERCHITAS</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Feb 2008 19:20:56 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-62</guid>
		<description>He estado antes aquí,
pero no sabría decir cuándo,
conozco la hierba que hay más allá de la [puerta,

el aroma sano y penetrante,
el rumor acompasado, las luces de la costa. Habías sido mía antes,
no puedo decir cuánto tiempo hace de ello; pero justo cuando te giraste
para ver volar la golondrina,
un velo cayó y lo supe todo de los tiempos [pasados.
	DANTE GABRIEL ROSSETTI</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>He estado antes aquí,<br />
pero no sabría decir cuándo,<br />
conozco la hierba que hay más allá de la [puerta,</p>
<p>el aroma sano y penetrante,<br />
el rumor acompasado, las luces de la costa. Habías sido mía antes,<br />
no puedo decir cuánto tiempo hace de ello; pero justo cuando te giraste<br />
para ver volar la golondrina,<br />
un velo cayó y lo supe todo de los tiempos [pasados.<br />
	DANTE GABRIEL ROSSETTI</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: MERCHITAS</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-61</link>
		<dc:creator>MERCHITAS</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Feb 2008 22:55:58 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-61</guid>
		<description>NOS COMPLICAMOS LA EXISTENCIA NOSOTROS MISMO
 HOY QUEREMOS UNA COSA,Y CUANDO LA TENEMOS YA
 NO LA QUEREMOS,Y YA NO ES POR MI MISMA QUE LO
 DIGO SI NO POR GENTE QUE ME REDEA,
 ATRAPAR AQUELLO QUE NOS IMPORTA DEBIERA SER LO
 UNICO QUE TUVIESEMOS EN MENTE,EN CAMBIO DIVAGAMOS
 DE UN PONTO A OTRO,
 YO SEGUIRE SOÑANDO CON FERVOR QUE CONLLEVA CONSE- GUIR LO QUE MAS DESEO,,,,,,,,,,</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>NOS COMPLICAMOS LA EXISTENCIA NOSOTROS MISMO<br />
 HOY QUEREMOS UNA COSA,Y CUANDO LA TENEMOS YA<br />
 NO LA QUEREMOS,Y YA NO ES POR MI MISMA QUE LO<br />
 DIGO SI NO POR GENTE QUE ME REDEA,<br />
 ATRAPAR AQUELLO QUE NOS IMPORTA DEBIERA SER LO<br />
 UNICO QUE TUVIESEMOS EN MENTE,EN CAMBIO DIVAGAMOS<br />
 DE UN PONTO A OTRO,<br />
 YO SEGUIRE SOÑANDO CON FERVOR QUE CONLLEVA CONSE- GUIR LO QUE MAS DESEO,,,,,,,,,,</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: MERCHITAS</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-60</link>
		<dc:creator>MERCHITAS</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 Feb 2008 23:40:56 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-60</guid>
		<description>LA MENTE QUE COMPARA.

¿Qué define nuestra percepción y nivel de satisfacción? Esas sen¬saciones están fuertemente influidas por nuestra tendencia a compa¬rar. Al comparar nuestra situación actual con nuestro pasado y des¬cubrir que estamos mejor, nos sentimos felices. Eso sucede cuando nuestros ingresos saltan, por ejemplo, de 20.000 a 30.000 dólares anuales; pero no es la cantidad absoluta lo que nos hace felices, como descubrimos en cuanto nos acostumbramos a los nuevos ingresos y ci¬framos nuestra felicidad en la consecución de 40.000 dólares anuales. Miramos también a nuestro alrededor y nos comparamos con los de¬más. Por mucho que ganemos, tendemos a sentimos insatisfechos si el vecino está ganando más. Los atletas profesionales se quejan de ga¬nar sólo uno, dos o tres millones de dólares cuando se citan los ingre¬sos superiores de un compañero de equipo. Esta tendencia parece apoyar la definición de H. L. Mencken de un hombre rico: alguien que gana cien dólares más que el marido de su cuñada.
Vemos, pues, que nuestros sentimientos de satisfacción dependen a menudo de tales comparaciones. Naturalmente, también las estable¬cemos respecto a otras cosas. La comparación constante con quienes son más listos, más atractivos y obtienen más triunfos que nosotros tiende a alimentar la envidia, la frustración y la infelicidad. Pero también podemos utilizar esta actitud de una forma positiva; es posible in¬tensificar nuestra sensación de satisfacción vital paragonándonos con aquellos que son menos afortunados y apreciando lo que poseemos. Los investigadores han llevado a cabo una serie de experimentos que demuestran que el nivel de satisfacción vital se eleva al cambiar simplemente la perspectiva y considerar situaciones peores. Durante un estudio se mostró a mujeres de la Universidad de Wisconsin, en Milwaukee, imágenes de las condiciones de vida extremadamente du¬ras reinantes en dicha ciudad a principios de siglo, o se les pidió que imaginaran y escribieran sobre hipotéticas tragedias personales,</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>LA MENTE QUE COMPARA.</p>
<p>¿Qué define nuestra percepción y nivel de satisfacción? Esas sen¬saciones están fuertemente influidas por nuestra tendencia a compa¬rar. Al comparar nuestra situación actual con nuestro pasado y des¬cubrir que estamos mejor, nos sentimos felices. Eso sucede cuando nuestros ingresos saltan, por ejemplo, de 20.000 a 30.000 dólares anuales; pero no es la cantidad absoluta lo que nos hace felices, como descubrimos en cuanto nos acostumbramos a los nuevos ingresos y ci¬framos nuestra felicidad en la consecución de 40.000 dólares anuales. Miramos también a nuestro alrededor y nos comparamos con los de¬más. Por mucho que ganemos, tendemos a sentimos insatisfechos si el vecino está ganando más. Los atletas profesionales se quejan de ga¬nar sólo uno, dos o tres millones de dólares cuando se citan los ingre¬sos superiores de un compañero de equipo. Esta tendencia parece apoyar la definición de H. L. Mencken de un hombre rico: alguien que gana cien dólares más que el marido de su cuñada.<br />
Vemos, pues, que nuestros sentimientos de satisfacción dependen a menudo de tales comparaciones. Naturalmente, también las estable¬cemos respecto a otras cosas. La comparación constante con quienes son más listos, más atractivos y obtienen más triunfos que nosotros tiende a alimentar la envidia, la frustración y la infelicidad. Pero también podemos utilizar esta actitud de una forma positiva; es posible in¬tensificar nuestra sensación de satisfacción vital paragonándonos con aquellos que son menos afortunados y apreciando lo que poseemos. Los investigadores han llevado a cabo una serie de experimentos que demuestran que el nivel de satisfacción vital se eleva al cambiar simplemente la perspectiva y considerar situaciones peores. Durante un estudio se mostró a mujeres de la Universidad de Wisconsin, en Milwaukee, imágenes de las condiciones de vida extremadamente du¬ras reinantes en dicha ciudad a principios de siglo, o se les pidió que imaginaran y escribieran sobre hipotéticas tragedias personales,</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: lLA DAMA DEL AMOR</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-59</link>
		<dc:creator>lLA DAMA DEL AMOR</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 Feb 2008 23:21:44 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-59</guid>
		<description>En toda historia de amor siempre hay algo que nos acerca a la eternidad y a la esencia de la vida, porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos del mundo.
Pero ¿qué ocurre cuando la timidez sacrifica un amor adolescente? ¿Y qué sucede cuando, al cabo de los años, el destino hace que una mujer reencuentre a su amado? A ella, la vida le ha enseñado a ser fuerte y a dominar sus sentimientos. A él, que posee el don de la curación, la religión le ha servido como refugio de sus conflictos interiores. Pero a ambos les une un solo deseo: el de cumplir sus sueños. El camino que habrán de recorrer es escabroso, y el sentimiento de culpa un obstáculo casi insalvable. Pero será a orillas del río Piedra, en un pueblecito del Pirineo, donde ambos descubrirán su propia verdad.
A orillas del río Piedra me senté y lloré es una novela fascinante y tierna que, con una prosa poética y transparente, nos sumerge de lleno en los misterios últimos de la vida y el amor. Como dijo Kenzaburo Oe (pre-mio Nobel de Literatura 1994), Paulo Coelho conoce los secretos de la alquimia literaria.

Paulo Coelho
A orillas del río Piedra me senté y lloré</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>En toda historia de amor siempre hay algo que nos acerca a la eternidad y a la esencia de la vida, porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos del mundo.<br />
Pero ¿qué ocurre cuando la timidez sacrifica un amor adolescente? ¿Y qué sucede cuando, al cabo de los años, el destino hace que una mujer reencuentre a su amado? A ella, la vida le ha enseñado a ser fuerte y a dominar sus sentimientos. A él, que posee el don de la curación, la religión le ha servido como refugio de sus conflictos interiores. Pero a ambos les une un solo deseo: el de cumplir sus sueños. El camino que habrán de recorrer es escabroso, y el sentimiento de culpa un obstáculo casi insalvable. Pero será a orillas del río Piedra, en un pueblecito del Pirineo, donde ambos descubrirán su propia verdad.<br />
A orillas del río Piedra me senté y lloré es una novela fascinante y tierna que, con una prosa poética y transparente, nos sumerge de lleno en los misterios últimos de la vida y el amor. Como dijo Kenzaburo Oe (pre-mio Nobel de Literatura 1994), Paulo Coelho conoce los secretos de la alquimia literaria.</p>
<p>Paulo Coelho<br />
A orillas del río Piedra me senté y lloré</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: MUJER</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-58</link>
		<dc:creator>MUJER</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 30 Jan 2008 23:04:45 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-58</guid>
		<description>TENGO UN SUEÑO,QUE ES VIVIR SIN TENER QUE MIRAR LA CUENTA DEL BANCO,YA SE MUCHOS DIRÁN LO MISMO,PERO
YO ME LO HE CURRADO MUCHOS AÑOS PARA LLEGAR A ESTE PUNTO,Y NO ME GUSTARÍA QUE ME SALIESE MAL,

Y TAMBIÉN TENER EL VALOR DE QUEDARME DESNUDA ANTE OTRA PERSONA DE SEXO OPUESTO SIN MIEDOS NI COMPLEJOS,Y ES QUE CUANDO ME VEO DELANTE DE UN ESPEJO NO ME GUSTA LO QUE HAY EN EL,
PERO CREO QUE MI SUEÑO SERA REALLLLLLL</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>TENGO UN SUEÑO,QUE ES VIVIR SIN TENER QUE MIRAR LA CUENTA DEL BANCO,YA SE MUCHOS DIRÁN LO MISMO,PERO<br />
YO ME LO HE CURRADO MUCHOS AÑOS PARA LLEGAR A ESTE PUNTO,Y NO ME GUSTARÍA QUE ME SALIESE MAL,</p>
<p>Y TAMBIÉN TENER EL VALOR DE QUEDARME DESNUDA ANTE OTRA PERSONA DE SEXO OPUESTO SIN MIEDOS NI COMPLEJOS,Y ES QUE CUANDO ME VEO DELANTE DE UN ESPEJO NO ME GUSTA LO QUE HAY EN EL,<br />
PERO CREO QUE MI SUEÑO SERA REALLLLLLL</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: DESESPERADA</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-57</link>
		<dc:creator>DESESPERADA</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Jan 2008 22:43:28 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-57</guid>
		<description>Si de verdad quieres crecer y no envejecer
nunca vayas deprisa ni tampoco lento
el secreto es ir a la inversa del tiempo
pero nunca deprisa ni tampoco lento
sólo hay que ir a la velocidad del tiempo
para así comenzar a crecer y no envejecer

El que acelera el paso descubre la nostalgia
el que se queda en el momento se queda
mas el que decide crecer conservando al niño
avanza hacia atrás recuperando su inicio
y los recuerdos que traspasan el ombligo (bis)…”.

Cuando era niña no le prestaba mucha atención a la letra, sólo se dejaba llevar por la melodía que la hacía sentir arropada por un hogar. Recordaba algo más que la voz cálida de sus padres, recordaba cada uno de los instrumentos que armonizaban la letra; y, envuelta en esas sensaciones, comenzó a sentirse bien, verdaderamente bien. Era como si el recuerdo pasara a ser un presente que la introducía en un espacio donde la tristeza y la rabia estaban prohibidas. No obstante, el hambre y luego el sueño la sacaron de su burbuja, pero la sonrisa se quedó en su rostro.

A la mañana siguiente, Eriel se despertó con la firme idea de conseguir esa canción –cruzada que marcó el interés del museo por el diario–. Recorrió todas las discográficas de su ciudad sin éxito, y tampoco lo tuvo al preguntarle a sus amigos y conocidos. A raíz de eso, dejó su trabajo, cogió una mochila y recorrió todos los países hispanohablantes durante unos cuatro años.

Debido al desconocimiento de los entendidos, y no entendidos, decidió preguntarle a cualquier desconocido si le sonaba esa canción (Eriel estaba segura de que no era una canción inventada por sus padres, porque recordaba con claridad la música, y ellos no sabían tocar ningún instrumento ni mucho menos componer). Así que Eriel ingenió muchas formas para llegar a la gente y otras tantas para conseguir financiación, que fueron narradas hasta la penúltima página del diario. Coordinó una serie de obras con el Teatro de los Andes para adentrarse en decenas de comunidades recónditas, convenció a Alberto Spinetta y a Mercedes Sosa para realizar actuaciones en varias ciudades y pueblos de Argentina… y montó un centenar de acciones con actores callejeros y músicos de 18 países. Pero ninguna persona le dio lo que buscaba.

Al terminar su diario, en el lunes final, Eriel escribió: “Convencida de que yo era quien le había puesto instrumentos a esa canción familiar, decidí irme a cualquier parte. Estiré la mano y un autobús amarillo se detuvo. Había un asiento vacío junto a la ventana, al lado de un niño que llevaba un mandil con el nombre Gonzalo bordado en el pecho. El bus comenzó a moverse mientras yo no podía retener las lágrimas de impotencia, de fracaso. Traté de animarme para no llamar la atención y por manía comencé a tararear la melodía de mi canción. Y ese niño, Gonzalo, comenzó a cantar, y le siguió un joven canoso, y después un hombre muy arrugado que estaba delante, y siguieron todos los demás, hasta el chofer. Era hermoso escucharlos…
El que acelera el paso descubre la nostalgia
el que se queda en el momento se queda
mas el que decide crecer conservando al niño
avanza hacia atrás recuperando su inicio
y los recuerdos que traspasan el ombligo

Si de verdad quieres crecer y no envejecer
recuerda que el juego es el principio de todo
y recuerda que ser parte es el único modo
pero es necesario que recuerdes ante todo
que sin arrugas nunca encontrarás el modo
de retomar las huellas para no envejecer…
Y mientras los escuchaba, me di cuenta de que el bus avanzaba marcha atrás”.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Si de verdad quieres crecer y no envejecer<br />
nunca vayas deprisa ni tampoco lento<br />
el secreto es ir a la inversa del tiempo<br />
pero nunca deprisa ni tampoco lento<br />
sólo hay que ir a la velocidad del tiempo<br />
para así comenzar a crecer y no envejecer</p>
<p>El que acelera el paso descubre la nostalgia<br />
el que se queda en el momento se queda<br />
mas el que decide crecer conservando al niño<br />
avanza hacia atrás recuperando su inicio<br />
y los recuerdos que traspasan el ombligo (bis)…”.</p>
<p>Cuando era niña no le prestaba mucha atención a la letra, sólo se dejaba llevar por la melodía que la hacía sentir arropada por un hogar. Recordaba algo más que la voz cálida de sus padres, recordaba cada uno de los instrumentos que armonizaban la letra; y, envuelta en esas sensaciones, comenzó a sentirse bien, verdaderamente bien. Era como si el recuerdo pasara a ser un presente que la introducía en un espacio donde la tristeza y la rabia estaban prohibidas. No obstante, el hambre y luego el sueño la sacaron de su burbuja, pero la sonrisa se quedó en su rostro.</p>
<p>A la mañana siguiente, Eriel se despertó con la firme idea de conseguir esa canción –cruzada que marcó el interés del museo por el diario–. Recorrió todas las discográficas de su ciudad sin éxito, y tampoco lo tuvo al preguntarle a sus amigos y conocidos. A raíz de eso, dejó su trabajo, cogió una mochila y recorrió todos los países hispanohablantes durante unos cuatro años.</p>
<p>Debido al desconocimiento de los entendidos, y no entendidos, decidió preguntarle a cualquier desconocido si le sonaba esa canción (Eriel estaba segura de que no era una canción inventada por sus padres, porque recordaba con claridad la música, y ellos no sabían tocar ningún instrumento ni mucho menos componer). Así que Eriel ingenió muchas formas para llegar a la gente y otras tantas para conseguir financiación, que fueron narradas hasta la penúltima página del diario. Coordinó una serie de obras con el Teatro de los Andes para adentrarse en decenas de comunidades recónditas, convenció a Alberto Spinetta y a Mercedes Sosa para realizar actuaciones en varias ciudades y pueblos de Argentina… y montó un centenar de acciones con actores callejeros y músicos de 18 países. Pero ninguna persona le dio lo que buscaba.</p>
<p>Al terminar su diario, en el lunes final, Eriel escribió: “Convencida de que yo era quien le había puesto instrumentos a esa canción familiar, decidí irme a cualquier parte. Estiré la mano y un autobús amarillo se detuvo. Había un asiento vacío junto a la ventana, al lado de un niño que llevaba un mandil con el nombre Gonzalo bordado en el pecho. El bus comenzó a moverse mientras yo no podía retener las lágrimas de impotencia, de fracaso. Traté de animarme para no llamar la atención y por manía comencé a tararear la melodía de mi canción. Y ese niño, Gonzalo, comenzó a cantar, y le siguió un joven canoso, y después un hombre muy arrugado que estaba delante, y siguieron todos los demás, hasta el chofer. Era hermoso escucharlos…<br />
El que acelera el paso descubre la nostalgia<br />
el que se queda en el momento se queda<br />
mas el que decide crecer conservando al niño<br />
avanza hacia atrás recuperando su inicio<br />
y los recuerdos que traspasan el ombligo</p>
<p>Si de verdad quieres crecer y no envejecer<br />
recuerda que el juego es el principio de todo<br />
y recuerda que ser parte es el único modo<br />
pero es necesario que recuerdes ante todo<br />
que sin arrugas nunca encontrarás el modo<br />
de retomar las huellas para no envejecer…<br />
Y mientras los escuchaba, me di cuenta de que el bus avanzaba marcha atrás”.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>By: BRUIXETA</title>
		<link>http://www.mertxepasamontes.com/i-have-a-dream.html/comment-page-1#comment-56</link>
		<dc:creator>BRUIXETA</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Jan 2008 22:49:29 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://mertxepasamontes.wordpress.com/2007/11/22/i-have-a-dream/#comment-56</guid>
		<description>Amaba el escenario, pero carecía del más mínimo talento como actriz. No lo descubrió por sí misma, se lo dijeron todos los directores de New York. Hoy, 27 años después, Sue Whitebeat, uno de los grandes mitos del teatro independiente norteamericano, ha impedido que una multinacional patentara el método que ella creó y utilizó para conseguir una actuación impecable: “la terapia de los latidos del corazón”.

El origen de su hallazgo se produjo en el invierno de 1981, cuando viajó a Louisiana para visitar a sus padres. Cenaron. Tras desahogarse de sus repetidos fracasos artísticos, Sue cerró los ojos. Poco a poco, el sonido de los latidos la fue envolviendo con suavidad, alejándola de sus sollozos, quitándole el peso de sus recuerdos, desvaneciendo cada uno de los rostros, olvidando hasta su propio nombre, regresando al principio. Tuvo la sensación de que podía elegir ser cualquier persona… cualquier personaje. Abrió los ojos, retiró la cabeza del pecho de su madre y le pidió que le dejase grabar los latidos de su corazón.

De regreso en casa, con la cabeza fría y el ánimo repuesto, dudó sobre el proyecto que estaba por abordar. Era una locura. Sin embargo, no lo consideró una estupidez, y ese espacio que quedó entre ambos calificativos la entusiasmó. ¿Por qué no puedo volver a nacer cuantas veces quiera? Se dijo en voz alta para zanjar el tema. A continuación, se dispuso a regresar al útero de su madre, colocando en el reproductor la cinta con los latidos. Cerró los ojos.

Experimentó por su cuenta durante varios meses. Cada vez que escuchaba la cinta, se quedaba dormida –error que corregiría–. Y si bien despertaba con la mente en blanco, rápidamente era consciente al detalle de su personalidad real. Hecho que consideró lógico, aunque decidió sacar del dormitorio todo lo dispensable, dejando sólo la cama y el reproductor de cintas, para así reducir al máximo las posibilidades de ser influenciada. Además, sabía que despertar con la mente en blanco no significaba gran cosa porque, a lo largo de su vida, eso le había sucedido innumerables veces. No obstante, lo rescatable y alentador era que ahora le sucedía siempre que realizaba el ejercicio. A partir de establecer esa consecuencia directa, comenzó a probar muchas combinaciones con tres variantes básicas: la hora para iniciar la terapia, los elementos del entorno y su persona, alterando su vestuario y maquillaje. Consiguió ciertos avances y alguno que otro papel en obras de poca importancia. Su nivel mejoraba, pero a un ritmo que a Sue le producía insatisfacción. Estaba segura de que podía sacar mucho más partido a esa cinta.

Buscó el asesoramiento de un profesional, el psicólogo James Forgas, profesor de la universidad de Columbia y miembro de la junta de NYPH. Dijo que lo pensaría. Dos minutos después, salió de su despacho, miró a ambos lados del pasillo, la vio, corrió hasta alcanzarla y se comprometió a ayudarla. Pactaron una discreción mutua. La reputación del doctor estaba en juego y el secreto profesional de Sue también.

James Forgas perfeccionó la metodología de Sue. Trabajó con dos cintas en planos distintos y a destiempo. Después de dos horas de latidos, se activaba la segunda en un plano más bajo que la primera, emitiendo sonidos y mensajes que pudo haber escuchado en su gestación un personaje determinado. Los detalles eran mínimos, pero muy precisos, y para determinarlos se requería profundizar minuciosamente en el historial psíquico del individuo a emular. Sue mejoró notablemente. Quizá por esa seguridad, rechazó las ofertas de Broadway y se aventuró a producir sus propias obras de teatro sin volver a pisar un escenario con rótulos de neón. Acompañando esa decisión, cambió su apellido original, Callverac, por Whitebeat. En 1997, sin dar ninguna explicación, dejó de actuar.

El doctor Forgas, paralelamente, investigó los efectos de escuchar los latidos del corazón materno en sus pacientes con depresiones crónicas, obteniendo resultados más que satisfactorios. El 85% de los que intervinieron en el tratamiento fueron dados de alta y, al día de hoy, ninguno ha recaído. Analizando los casos del 15% restante, se observó que 6 de las 8 progenitoras de estos individuos habían atravesado por diversas situaciones traumáticas a lo largo del embarazo.

Durante el proceso, notó que la terapia ayudaba también a curar enfermedades físicas, desde simples catarros hasta tumores malignos. Forgas sostiene que al escuchar el sonido del corazón de la madre el inconsciente del sujeto se</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Amaba el escenario, pero carecía del más mínimo talento como actriz. No lo descubrió por sí misma, se lo dijeron todos los directores de New York. Hoy, 27 años después, Sue Whitebeat, uno de los grandes mitos del teatro independiente norteamericano, ha impedido que una multinacional patentara el método que ella creó y utilizó para conseguir una actuación impecable: “la terapia de los latidos del corazón”.</p>
<p>El origen de su hallazgo se produjo en el invierno de 1981, cuando viajó a Louisiana para visitar a sus padres. Cenaron. Tras desahogarse de sus repetidos fracasos artísticos, Sue cerró los ojos. Poco a poco, el sonido de los latidos la fue envolviendo con suavidad, alejándola de sus sollozos, quitándole el peso de sus recuerdos, desvaneciendo cada uno de los rostros, olvidando hasta su propio nombre, regresando al principio. Tuvo la sensación de que podía elegir ser cualquier persona… cualquier personaje. Abrió los ojos, retiró la cabeza del pecho de su madre y le pidió que le dejase grabar los latidos de su corazón.</p>
<p>De regreso en casa, con la cabeza fría y el ánimo repuesto, dudó sobre el proyecto que estaba por abordar. Era una locura. Sin embargo, no lo consideró una estupidez, y ese espacio que quedó entre ambos calificativos la entusiasmó. ¿Por qué no puedo volver a nacer cuantas veces quiera? Se dijo en voz alta para zanjar el tema. A continuación, se dispuso a regresar al útero de su madre, colocando en el reproductor la cinta con los latidos. Cerró los ojos.</p>
<p>Experimentó por su cuenta durante varios meses. Cada vez que escuchaba la cinta, se quedaba dormida –error que corregiría–. Y si bien despertaba con la mente en blanco, rápidamente era consciente al detalle de su personalidad real. Hecho que consideró lógico, aunque decidió sacar del dormitorio todo lo dispensable, dejando sólo la cama y el reproductor de cintas, para así reducir al máximo las posibilidades de ser influenciada. Además, sabía que despertar con la mente en blanco no significaba gran cosa porque, a lo largo de su vida, eso le había sucedido innumerables veces. No obstante, lo rescatable y alentador era que ahora le sucedía siempre que realizaba el ejercicio. A partir de establecer esa consecuencia directa, comenzó a probar muchas combinaciones con tres variantes básicas: la hora para iniciar la terapia, los elementos del entorno y su persona, alterando su vestuario y maquillaje. Consiguió ciertos avances y alguno que otro papel en obras de poca importancia. Su nivel mejoraba, pero a un ritmo que a Sue le producía insatisfacción. Estaba segura de que podía sacar mucho más partido a esa cinta.</p>
<p>Buscó el asesoramiento de un profesional, el psicólogo James Forgas, profesor de la universidad de Columbia y miembro de la junta de NYPH. Dijo que lo pensaría. Dos minutos después, salió de su despacho, miró a ambos lados del pasillo, la vio, corrió hasta alcanzarla y se comprometió a ayudarla. Pactaron una discreción mutua. La reputación del doctor estaba en juego y el secreto profesional de Sue también.</p>
<p>James Forgas perfeccionó la metodología de Sue. Trabajó con dos cintas en planos distintos y a destiempo. Después de dos horas de latidos, se activaba la segunda en un plano más bajo que la primera, emitiendo sonidos y mensajes que pudo haber escuchado en su gestación un personaje determinado. Los detalles eran mínimos, pero muy precisos, y para determinarlos se requería profundizar minuciosamente en el historial psíquico del individuo a emular. Sue mejoró notablemente. Quizá por esa seguridad, rechazó las ofertas de Broadway y se aventuró a producir sus propias obras de teatro sin volver a pisar un escenario con rótulos de neón. Acompañando esa decisión, cambió su apellido original, Callverac, por Whitebeat. En 1997, sin dar ninguna explicación, dejó de actuar.</p>
<p>El doctor Forgas, paralelamente, investigó los efectos de escuchar los latidos del corazón materno en sus pacientes con depresiones crónicas, obteniendo resultados más que satisfactorios. El 85% de los que intervinieron en el tratamiento fueron dados de alta y, al día de hoy, ninguno ha recaído. Analizando los casos del 15% restante, se observó que 6 de las 8 progenitoras de estos individuos habían atravesado por diversas situaciones traumáticas a lo largo del embarazo.</p>
<p>Durante el proceso, notó que la terapia ayudaba también a curar enfermedades físicas, desde simples catarros hasta tumores malignos. Forgas sostiene que al escuchar el sonido del corazón de la madre el inconsciente del sujeto se</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

