PalabrasdeNavidadCada vez que se acerca la Navidad se ha convertido para mi en un clásico (2008, 2008 bis2009) hacer un post hablando de una u otra manera de estas fechas. Mantengo el título a pesar de que atrae a visitas que se sienten decepcionadas, pues buscan bellas palabras para escribir una postal, un christmas original y se encuentran con una reflexión sobre las fiestas. Yo les aconsejaría, ya que han llegado hasta aquí, que sigan leyendo, pues quizás con la reflexión ofrecida encuentren la inspiración interior, esa que hace brotar tus verdaderas palabras, esas que salen del corazón.

En el primer post que escribí en el 2008 ya se olían vientos de crisis, que se manifestaban claramente en el 2009. Parte de la opulencia y el consumismo occidental navideño estaba en recesión. El caso es que estamos en el 2010 y no podemos decir que la cosa haya mejorado de manera notable. Tal vez empiecen a asomar indicios de recuperación, pero las secuelas de la peor crisis (casi recesión) que hemos conocido la mayoría están aún muy presentes. Vivimos tiempos de mayor inseguridad en lo económico, en que ese mundo que parecía fuente inagotable de recursos y crecimiento económico se está mostrando algo escaso….

En las anteriores ediciones de este clásico yo ofrecía ideas para pasar una Navidad menos consumista pero poderla disfrutar igual. Ya sé que hay personas a las que no les gusta la Navidad, que la consideran de las peores épocas del año, pero debo recordarles que los días pasarán igual te gusten o no y ante eso que mejor que disfrutarlos del modo que nos parezca más adecuado, sin obligaciones pero sin amarguras añadidas.

Pero he de admitir que mi idea de que podíamos ser menos materialistas debo reconocer que era y es un tanto ingenua. No obstante, me temo que en los tiempos que vienen, tendremos que ser queramos o no menos materialistas, tendremos que controlar más el gasto pues las posibilidades de tener grandes ingresos, son menores que antes y más dificultosas. Por tanto, dejaré que el espíritu navideño me impregne y aún a riesgo de parecer ingenua, volveré a insistir en maneras de disfrutar estos días que cuesten poco económicamente:

– Una ya la comenté, pero la repito pues creo que no la hacemos. Se trata de hacer un anclaje interno de la siguiente manera: ponerse en la situación mental y emocional en que deseas estar (tranquilo, feliz, etc…). Para ello sólo tienes que recordar con todo detalle una situación en la que te sintieras de esa manera. Cuando ya la tengas, trata de vincularla con algún estímulo navideño (puede ser una música, unas luces de colores, el árbol…) lo que tú quieras. La idea es que quede vinculado de modo que cada vez que veas u oigas ese estímulo escogido, entres en el estado que hayas escogido.

Aprovecha los días festivos para hacer cosas que normalmente no tienes tiempo de hacer. Puede ser darte un largo baño, prepararte una comida especial, ver una película, leer una novela que hace tiempo que querías empezar, tumbarte bajo una manta a escuchar música….Cosas sencillas pero que producen satisfacción.

– Si tienes “obligaciones” familiares, trata de relativizar las situaciones conflictivas. Puede ser que te encuentres con familiares que sólo vez unas pocas veces al año. ¿Crees que vale la pena entrar en una discusión?

Si tienes niños, disfruta por y para ellos. Ya tendras tiempo cuando crezcan de convertirte de nuevo en el “monstruo de la Navidad”, pero de momento, déjales vivir la ilusión y la magia.

– Si el bolsillo no está para muchos regalos, intercambia tiempo, habilidades, etc… A veces el mejor regalo no se paga con dinero.

– Si realmente no te gustan nada estas fiestas, trata de eludir todos los compromisos y busca actividades que te llenen. Aunque la mayoría de gente estará celebrando las fiestas, no todo el mundo lo hace,  así que si sabes buscar encontrarás alternativas.

No te sientas obligado a estar feliz porque es Navidad o Fin de Año. La felicidad no es nunca obligatoria. Pero posicionarse en el otro lado, en la rabia y la incomodidad, tampoco resulta muy útil.

– Encuentra la manera de disfrutar el aquí y ahora, la tuya propia. Eso puede hacerse en cualquier época del año.

Respeta a los que son felices en estas fechas e incluso, disfruta un poco con ellos. Las emociones se contagian.

– Y sobre todo recuerda, que las fechas señaladas son solo números establecidos de manera social y nadie te obliga a darles ningún significado si para ti no lo tienen.

Y sea como sea, te deseo que pases unos felices días, pues estos como el resto, también forman parte de tu vida!

¿Te gusta la Navidad? ¿Se te ocurre alguna otra forma económica de disfrutarla?

Mertxe Pasamontes