Ya te anticipo nada más empezar que falla la autoayuda porque por definición, tiene que fallar. Ayudar implica una acción externa a nosotros mismos y aunque eso lo pueda hacer un libro, siempre tendrá limitaciones. Por ello, el concepto en si de autoayuda tiene algo de contradictorio en sí mismo. Pero trataré de explicarlo para que se entienda que sirve y que no y cuáles son los límites (que ya expliqué en un post).

Y escribo sobre esto a raíz de una noticia aparecida en los medios sobre dos locutores de autoayuda americanos que se han suicidado. Levaban años con un programa de radio y diversos vídeos con contenidos de autoayuda, lo que ha hecho levantar voces que afirman que si a ellos no les ha servido lo que decían es que no sirve. Creo que no hace falta que explique porqué es una afirmación simplista, pero no deja por ello de ser cierto que es una situación como poco paradójica. Desconozco el trabajo de esta pareja, pero aún así hay cosas que casi seguro que se les puede aplicar. Haré una breve lista:

Muchas personas sólo ven en la autoayuda un negocio. Es obvio que el negocio de la autoyauda funciona, se venden libros, muchos viven de ser “conferencistas”. El problema para mi es cuál es tu motivación para estar ahí. Porque lo de que un día descubriste que querías ayudar a la gente (cobrando, obviamente) y eso trasformó tu vida, no cuela. Como storytelling está muy sobado. Y menos cuelan aún las “iluminaciones” tipo me cayó un rayo y desde entonces supe que mi destino era ayudar a los demás (cobrando de nuevo y a poder ser, con un libro que no me haga después tener que trabajar mucho). Yo, con dieciocho años, decidí dedicarme profesionalmente a la psicología y me preparé para ello. Nunca pensé en hacerme millonaria con ello, sólo en vivir dignamente haciendo algo que me gusta. No me iluminé, no me cambió la vida….las cosas suelen ser bastante más corrientes.

Hablar sin experiencia. Estes es para mi el punto clave de porqué no funciona. La mayoría de los autores, escriben sobre lo que han leído, no sobre lo que han experimentado. Por eso muchos libros son como clones de otros libros, porque no hay prácticamente nada de experiencia propia, todo es teoría mental. La mayoría de los autores que te hablan de cómo arreglar tu vida, no han experimentado esas técnicas que te cuentan en la suya propia. ¿Cómo saben pues que funcionan? NO LO SABEN. Así de claro, no tienen ni idea porqué no lo han experimentado. Y lo que es peor, ni tan solo lo han probado en vivo con sus pacientes, pues en su mayor parte nunca han visto a un paciente. Posiblemente eso es lo que les sucedió a los locutores americanos, hablaban de lo que habían leído, pero no tenían ninguna experiencia propia ni ajena de ello. Pura elucubración mental.

Nuestra subjetividad. Cuando leemos algo lo filtramos mentalmente y lo entendemos según nuestra propia capacidad y nuestro mapa mental. Cuando leemos algo que parece que nos sirve, puede ser que realmente nos sirva, pero también puede ser que estemos sesgando nuestra percepción, acomodándola a nuestro mapa mental. Es posible que estemos entendiendo lo que nos es más cómodo entender. Puede ser que sólo estemos resolviendo nuestra disonancia cognitiva y no realmente entendiendo algo nuevo.  Por eso es necesaria la ayuda externa. Porque sólo alguien experimentado, desde fuera, nos puede de verdad ayudar a ver quién somos. De hecho he visto personas a las que un libro de autoayuda las ha vuelto más neuróticas de lo que ya lo eran.

Porque no hay recetas estándares. Una de las cosas que se que a algunas personas les molesta de mis post o de las charlas que he realizado, es que no haga afirmaciones taxativas. Que no diga que algo es así y que además funciona con total seguridad. Que no te diga que ese es el camino seguro al éxito. Pero es que eso no existe. Quién te da una receta infalible te está engañando. Las personas tienen diferentes personalidades y experiencias vitales. Lo que para una es una solución para otra es un problema. Sólo un tratamiento personalizado te puede decir que es lo bueno para ti.

A pesar de todo lo dicho, creo que la buena autoayuda cumple varias funciones. Una es la divulgación de aspectos de la psicología que de otro modo pasarían inadvertidos para los no profesionales y que es interesante conocer. La otra es inspirar y motivar a que la gente se conozca y que aspire a tener una vida interior mejor y más sana. Y en determinados momentos y personas, puede incluso darte ideas que sí que puedas aplicar. Pretender más que eso es ilusorio y yo diría que engañoso. Tuya es la responsabilidad de usarla con moderación.

¿Sabes usar la autoayuda?

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Mertxe Pasamontes