Kung-Fu-1

Hoy voy a comenzar este post con una escena de Blade runner, que sucede casi al final de la película. El replicante Roy (un tipo de robot muy sofisticado) encarnado por al actor Rutger Hauer se dirige al policía Deckard interpretado por un joven Harrison Ford que está a punto de precipitarse al vacío. Mirar la escena.

Sus palabras son: ¿Es dura la experiencia de vivir con miedo, verdad?. En eso consiste ser esclavo.

Por eso, mi idea, en cada línea que escribo, en cada intervención que realizo, es ayudar a las personas a vivir sin miedo. O por lo menos, a reconocer que es posible que exista un miedo interior, pero que ese miedo es natural ternerlo y debemos aceptarlo, ya que en realidad es un modo en que nuestro cerebro nos está protegiendo. Pero a pesar de tenerlo, hay que actuar y empoderarse. (del ingles, empowerment). Porque mi visión, eso de lo que a veces he hablado pero sin deciros cuál era la mía propia, es conseguir que cada vez más personas puedan vivir empoderadas, guiadas por su llamada interior. Sueño con un mundo en que muchas personas llevan a cabo sus propios proyectos, crecen y se realizan a sí mismas, del modo que sea mejor para ellas. Y no estoy hablando de un mundo de egoístas en que cada cuál va a lo suyo. Afortunadamente, una gran parte de las personas, cuando conectan con su visión, conectan con algo más allá de sí mismos, con un proyecto generoso para con los otros, consiguen ganar a la vez que ganan los demás.  Se conecta con algo que como dice Guy Kawasaki en su libro El arte de emprender,responde a la pregunta: ¿Qué cambio quieres ver en el mundo a través tuyo?

Y explico todo esto, entre otros motivos, porque a veces me encuentro personas que no saben bien cuál es el tema u objetivo de este Blog o incluso que no entienden cuál es el objetivo de mi trabajo. Que me encuadran dentro del pensamiento positivo, o la psicología o el coaching. Y todo eso es cierto, todos esos temas y conceptos están ahí, son mi base , mi trayectoria, forman parte de mis experiencias, pero la verdadera motivación que me anima, la que me empuja a seguir escribiendo, a continuar con mi trabajo diario, a pesar de las dificultades y obstáculos que encuentro a mi paso, proviene de conectar con esa visión, de ese deseo de que cada uno obtenga esa libertad interior y a la vez asuma la responsabilidad de su propia vida . Como dijo George Bernard Shaw: La libertad supone responsabilidad. Por eso la mayor parte de los hombres la temen tanto.

El Blog empezó sin un motivo claro, sólo con una sensación interior de quererme expresar y adquirió algunas derivas extrañas afortunadamente ya abandonadas. Mi voz estaba buscando su camino para emerger. Y poco a poco, la verdadera vision fue imponiéndose, más allá de lo que sería “más comercial”, o incluso políticamente más correcto. Os explico esto tan personal porque llegar a estar empoderado es un proceso, un camino que hay que ir trabajando en el día a día. La sociedad, el poder establecido, las multinacionales, o como queráis llamar “a esos entes” o “poderes fácticos” que nos constriñen, que no quieren que existan personas empoderadas. Y la mayoría de empresas tampoco, aunque afortunadamente haya honrosas excepciones.

Las personas empoderadas son peligrosas porque son poco manipulables, no son receptores y consumidores pasivos. Tienen su propio pensamiento y lo expresan. Tienen sus criterios y valores. Por eso insisto tanto en temas como ampliar el mapa mental, evitar el pensamiento único, ser tu propia marca personal , conectar con el camino de tu corazón., conocer tus valores, etc…Y para eso me sirvo también del pensamiento positivo, de lo que me gusta denominar optimismo inteligente, pues supone ser capaz de ver lo que está mal, lo que nos nos gusta y a pesar de eso creer que podemos cambiarlo. Y por favor, sin culpabilizarse cuando no conseguimos ciertas metas, pues a veces hay que ser conscientes que podemos cambiar el modo en que nos tomamos las cosas, pero que hay cosas que son como son. Y no podemos cambiarlas por mucho que nos empeñemos.

Y sé que sería más fácil y más rentable decir que vendo u ofrezco felicidad. Pero la felicidad no se vende ni se compra. Los momentos de felicidad dependen de cada uno de nosotros, de nuestra capacidad para conectar con lo que de verdad nos importa y de nuestro valor para tratar de vivir según nuestros propios criterios. Que no es tarea fácil, ya que las presiones externas para que entres en la rueda de “lo normal” son inmensas. Pero ahí está el desafío, no en dejar de temer a la muerte (eso es otro trabajo) sino en dejar de temer a la vida. En vivir sin miedo a la vida. Y para conseguirlo, bajo mi punto de vista, el camino es sentirse empoderado, en su definición más amplia. Y ahí seguiremos luchando, yo con mis herramientas (el blog, mis palabras, los cursos y conferencias, la sesiones, el psicocoaching inspiracional….) y cada uno de vosotros, con las vuestras. Así que si queréis, seréis bienvenidos al club. 😉

¿Vives sin miedo a la vida? ¿Te gustaría hacerlo?

Si quieres escuchar el post en formato podcast clicka en el reproductor:

Mertxe Pasamontes