soltarlastre

Soltar lastre es una  expresión bien conocida y usada en nuestro idioma. Viene del mundo de la náutica y todos hemos oído en alguna película la frase: soltemos lastre que nos hundimos… También es conocida por su uso como metáfora de soltar cargas o problemas de diferente índole, de manera que podamos seguir avanzando. Y ya hablé hace un tiempo del problema que supone aferrarse al pasado, pero hoy me gustaría abordarlo desde otro punto de vista.

Cuando toqué el tema de Vivir en el engaño y de lo profundo que ha de ser el cambio para que de verdad se produzca, ya comenté que construimos el presente en gran medida basándonos en el pasado. Así funciona nuestro cerebro y es lógico que lo hagamos de ese modo, ya que necesitamos construir nuestro conocimiento del mundo en base a algo concreto. El problema es que no todas las experiencias de nuestro pasado nos han marcado del mismo modo y por tanto ese pasado es parcial, no abarca la totalidad (normal también si lo recordáramos todo nos volveríamos locos…). Y además está condicionado por nuestras creencias más arraigadas (y por ende, más inconscientes) Y ahí ya se complica un poco la cosa…

Para resumirlo, nuestra construcción del presente y de nosotros mismos viene dada por la selección que hemos hecho de experiencias y conocimientos de nuestro pasado y por nuestras creencias más profundas, casi todo ello realizado de un modo inconsciente (nuestra racionalidad ya he explicado muchas veces que da bastante risa….). Hemos aceptado además nuestra propia versión de los hechos pasados (sumada a la que las personas de nuestro alrededor nos han contado con sus propias distorsiones), sin demasiados cuestionamientos al respecto.

Y con todo esto no quiero asustar a nadie ni dar la impresión que somos una especie de “mentira” o invento que se cree pensante pero no se entera en realidad de nada. Sólo pretendo poner de relevancia que las cosas que te pasaron tal vez no sean tal cual las recuerdas y las sientes ahora y que por tanto, algunas de las cosas que te hacen sufrir, es posible que ya no las necesites. Aprovecha la experiencia y el aprendizaje, pero suelta el resto. Quédate abierto a la duda en algunas cuestiones. No es necesario que renuncies a tus creencias más arraigadas de un día para otro, pero es posible que puedas abrir la posibilidad de que las cosas no sean como tu te creías, que puedas poner coto al enemigo interno. Y que tal vez, desconfiar de todo el mundo no hace falta, pues muchas personas son de fiar. O que es posible que no todos los hombres sean iguales. O que a a veces no es necesario ser fuerte y es mejor abrir tu corazón y dejarte llevar. O que pedir ayuda no te descalifica. O que ser el más rápido no te hace mejor. O que tal vez, cuando de verdad seas tu mismo, es cuando más te querrán los demás. O cualquier cosa que quieras añadir a esta pequeña lista.

Como dijo André Guide:

La creencia que se convierte en verdad para mí es aquella que me permite hacer un mejor uso de mi fuerza, el mejor medio para poner en acción mis virtudes.

Porqué lo que sí que sé con total certeza, es que sólo soltando lastre podrás volar. No es fácil, tememos estar abandonando ideas y creencias que nos han acompañado durante mucho tiempo. Pero es que son esas mismas creencias, es ese miedo, el que nos mantiene pegados al suelo. Y cuando empiezas a atreverte a revisar tu pasado y darle otra lectura, a soltar esas creencias que te limitan, a dejar de aferrarnos, lo único que puedes lamentar es el tiempo que perdiste antes de hacerlo. Y tal vez haga falta dar un paso de fe, pero como dijo Frida Khalo: Pies para que os quiero si tengo alas para volar.

Suelta el lastre y vuela….

¿Te atreves a soltar lastre? ¿Qué es lo peor que podría pasar?

Si quieres escuchar el post en formato podcast aquí lo tienes:

Mertxe Pasamontes