Este verano se cumplió un pequeño sueño: ver dos mini cuentos míos publicados en El Periódico. Aquí os los dejo.

“Un crucero de lujo rescata a 14 inmigrantes en el Mediterráneo”
11-agosto-2007

Cena a bordo
MERCHE PASAMONTES FITÓ

–Por qué se ha detenido el barco?, preguntó la esposa.
–El capitán ha comentado de pasada que nos hemos cruzado con una patera e intentaban rescatar a los que iban a bordo.
–¡Qué fastidio! Seguro que eso nos retrasará, no pararemos en Saint-Tropez y yo no podré hacer las compras que tenía previstas.
–Desde luego que nos supone un contratiempo. Ya no se puede viajar tranquilo en los tiempos que corren. Por cierto, esta noche está deliciosa la langosta.
–Exquisita querido. Borja, hijo, ¿te importaría subir a cubierta y tomar unas fotos de este incidente para que pueda enseñárselas a mis amigas del club?
–¿Más champán, querida?
–Por supuesto, mi amor.

Comentario Merche Pasamontes opta por analizar la noticia de la que parte mediante un significativo diálogo entre dos personajes que, ante la desgracia ajena, solo piensan en sus diminutos inconvenientes.

“ETA reclama 400.000 euros en un nuevo envío de cartas a empresarios de Euskadi” 6-agosto-2007

La carta esperada
MERCHE PASAMONTES FITÓ

Solo tuvo que ver el sobre para reconocer que era la carta que tanto tiempo llevaba esperando. Lo sabía por el sudor frío que humedecía su frente, por la opresión en el pecho y por ese inconfundible sabor metálico en la boca. En realidad, lo sabía ya antes de recibir la carta, por las miradas de resignada complicidad de sus amigos y las desafiantes de otros a quien ni tan solo conocía. Lo sabía porque desde hacía muchos años siempre era así. Y sobre todo lo reconocía en la angustiosa sensación interna de rendición, en la impotencia de saber que pagaría no por el temor a morir, sino por el terror a vivir en la incertidumbre y el miedo.

Comentario En este caso, aun partiendo del mismo tema que Santos, Merche Pasamontes opta por recrear el momento en que la víctima del chantaje recibe el sobre en donde, de alguna manera, se encierra su destino.