Tu ansiedad limita tus recursos

Está constatado por múltiples estudios realizados que la ansiedad limita tus recursos a la hora de ejecutar cualquier tarea. Un ligero nivel de ansiedad es necesario para tener la motivación de actuar, pero a la que este nivel sube un poco empieza a interferir en nuestra actuación. Y ese margen entre el nivel óptimo y el de interferencia es bastante pequeño.
Un reciente estudio llevado a cabo por Yoshie (1) et, al. ha constatado que la presencia de una audiencia que evalúe nuestra actuación interfiere en el rendimiento motor. La evaluación social activa distintas partes del cerebro que provocan que la ejecución de la tarea no sea tan brillante como podría ser. Eso nos puede ayudar a comprender como deportistas o artistas pueden ver mermado su rendimiento en presencia de público. El ser evaluado por los demás aumenta nuestros niveles de ansiedad y eso empeora nuestra ejecución.
En el estudio se ha podido observar que el hecho de que alguien esté evaluando nuestra actuación desactiva funciones sensoriomotrices lo que repercute en un control motor menos fino. Eso sucede porque parte de esa zona del cerebro está envuelta en tareas de lo que se denomina mentalización: intentar captar lo que la persona que nos está evaluando piensa sobre cómo lo estamos haciendo. Esta elucubración la hacemos gracias a nuestras neuronas espejo, basándonos en las expresiones de la cara del otro y la dirección de su mirada. Basado en esto, se puede deducir que si captamos expresiones de apoyo y ánimo nuestra ejecución será reforzada. Por el contrario, si captamos expresiones de desagrado, la interferencia será aún mayor.
A los resultado de este estudio habría que añadirle un par de factores más: el umbral de ansiedad de base y el diálogo interno. Si la persona es ya ansiosa de base, todo esto se complicará ya que su nivel de ansiedad de partida será muy alto y le hará caer fácilmente en un diálogo interior negativo. Cuando la ansiedad es alta se producen más pensamientos y se tiene mayor tendencia a fijarse en aquellos que resultan amenazantes. Se ha activado el sistema de amenaza. La persona tendrá mayor tendencia a captar aquellas expresiones de los espectadores que sean de desagrado o desaprobación. Todo ello bañado por una autoevaluación negativa. Es obvio que en esos casos tenemos el lío armado.
Aunque el estudio se refiere a las actuaciones motoras, estoy segura que algo muy similar puede suceder en momentos en que haya que hablar en público, conducir una reunión o realizar un examen escrito. E incluso eso puede suceder aunque no haya nadie observando, porque podemos en nuestra imaginación recrear como sería la situación si nos estuvieran evaluando y desencadenar con ello la misma activación mental. Por eso es tan importante recibir un entrenamiento, sea en el deporte, actividades artísticas , laborales o sociales, que contemple también la parte psicológica. Hay que aprender a controlar el diálogo interno y a automotivarse.
Por todo ello es importante aprender a gestionar el estrés de la actuación y en caso de ser ansioso, tratar primero esa ansiedad. Porque si eres ansioso y no lo tratas, las posibilidades de que tus «actuaciones» en público sean bastante desastrosas son muy altas. Y eso incluye muchas actividades de tu día a día tanto laboral como social.
¿Has experimentado alguna vez esa ansiedad de ejecución?
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(1) Yoshie, M. et al. Why I tense up when you watch me: Inferior parietal cortex mediates an audience’s influence on motor performance. Sci. Rep. 6, 19305; doi: 10.1038/srep19305 (2016).


Comments
¡Excelente apunte de las neuronas espejo Mertxe!
Algunos de los efectos más debilitantes de los trastornos de ansiedad son las respuestas kinestésicas (sensaciones); respuestas que interfieren con la capacidad de funcionar. Si una persona está experimentando latidos fuertes de corazón, dificultad para respirar y tensión muscular, será muy difícil que pueda participar en cualquier tipo de tarea cognitiva (trabajo, escuela, deportes, etc), incluyendo una simple conversación.
Saludos!