Superar los traumas

La palabra trauma es uno de los muchos conceptos psicológicos que el lenguaje ha adoptado en su uso y de algún modo ha banalizado. Decir «tengo un trauma» o «me vas a traumatizar» es frecuente, sin significar eso que estemos realmente traumatizados. No obstante, tener traumas es algo frecuente. Lo normal es que estos sean pequeños. Pero también se dan, aunque afortunadamente en menos ocasiones, grandes traumas. Lo importante es saber que es posible superar los traumas y llevar una vida completa y feliz.
La palabra trauma hace referencia a la vivencia de un evento en que la persona siente que hay una amenaza para su vida o para su integridad física. También puede ser el hecho de presenciar ese evento en otra persona, no en uno mismo. La respuesta de la persona al suceso debe envolver miedo intenso, sentido de incapacidad de ejercer control u horror. También se utiliza la palabra trauma para hablar de las consecuencias del mismo, de los efectos debilitantes que las personas que han sufrido un trauma experimentan a lo largo de su vida.
Cuando se habla de este tipo de traumas casi todo el mundo piensa en situaciones muy graves y es obvio que esas pueden causar un trauma. Pero lo que a veces no es tan obvio es que situaciones que en apariencia no son tan graves también pueden causarlo si la persona las ha percibido como potencialmente dañinas. Y eso en el caso de los niños es algo más frecuente de lo que nos podemos imaginar. Pueden ser tan dañinos los traumas grandes como los pequeños.
Causas evidentes de trauma son la guerra, el abuso infantil, el abandono o descuido grave durante la infancia, la violación, la experiencia de contemplar violencia, las lesiones y enfermedades catastróficas. Causas no tan evidentes pero potencialmente traumáticas serían: accidentes automovilísticos menores, procedimientos médicos y dentales invasivos, caídas y lesiones, desastres naturales, inmovilización prolongada.
Los síntomas que puede tener una persona que ha sufrido un trauma son muy diversos. No te voy a poner una lista porque sería muy exhaustiva y no tendría en ningún caso carácter diagnóstico. El diagnóstico de un trauma debe ser hecho por un profesional. Y leer una lista de síntomas amplia y muy diversa puede llevarte a hacer autodiagnósticos erróneos que no te aportaran nada. Es mejor que si sabes que has sufrido un trauma o sospechas que eso ha podido sucederte acudas a un profesional.
Los traumas se producen porque en la situación traumática, la persona no puede poner en marcha los mecanismos básicos de supervivencia de lucha o huida y le queda sólo el recurso de la paralización. Lo malo de ese recurso es que en animales funciona muy bien ya que pasada la situación los animales se descargan (sueltan la tensión acumulada) y al no tener un cerebro como el nuestro no pueden estar recordando en su mente lo sucedido. Los humanos no solemos saber como descargarnos dicha tensión y además podemos recrear la situación en nuestra mente una y otra vez. Eso hace que de manera involuntaria la reforcemos y la traigamos al presente de continuo.
La buena noticia es que es posible superar los traumas, salir de ese estado de inmovilización que en algún momento la persona experimentó y que ha quedado bloqueado dentro de su cuerpo-mente. La terapia, específica para este caso, ayuda mediante un proceso gradual a desbloquear esa energía y restablecer el funcionamiento natural del cuerpo y la mente. Y todo eso se realiza en un contexto de seguridad que permite hacerlo apenas sin sufrimiento.
Así que si has sufrido algún trauma o crees que lo has sufrido te animo a contactar conmigo y empezar a trabajar en ello. Una vida plena te espera al otro lado.
¿Reconoces en tu pasado alguna situación traumática ni que sea de pequeña magnitud?
Mertxe Pasamontes


Comments
Es impresionante. La vida cambia muy rápido, de un modo positivo, si la dejas-
Lindsey Vonn.
La determinación es el punto inicial de todo logro-
W.Clement Stone.